Opinión

El día de todos Losantos

Rafael Ortega | Domingo 19 de abril de 2009
No. No estamos en el día 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos. Es mes de abril y esta semana que comienza se reúne la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española. Allí, en el hemiciclo de la calle Añastro de Madrid, sede del máximo organismo de la Iglesia Española, los cardenales, arzobispos y obispos que acudan oirán, entre otros asuntos, explicaciones sobre el “tema COPE”,mejor dicho sobre el “tema Losantos”.

Prácticamente todos los prelados españoles están de acuerdo en la salida de la emisora del “ gran comunicador”. Las aguas han colmado el vaso y ya, por fin, la propiedad, es decir la Iglesia Española, se ha dado cuenta de que un empleado no puede desafiarla ni descalificarla continuamente. El pasado mes de junio escribí un artículo en la revista Vida Nueva en el que dije textualmente: “hay comunicadores de la COPE que se mofan de los obispos españoles”. Ese artículo trajo disgustillos y tirones de orejas por algunos y algunas que quieren ser más “papistas que el Papa”. Incluso se me dijo: “para cesar a Jiménez Losantos tendréis que pasar por encima de mi cadáver”. Naturalmente no hay cadáver y Losantos saldrá de la COPE, a pesar del desafío que sigue manteniendo desde periódico amigo y con las amenazas acostumbradas.

Me alegro de la decisión. Es buena para todos, aunque vendrán momentos complicados para la emisora, en la que “todos“, desde la dirección hasta los trabajadores tendrán que arrimar el hombro. La primera dando ejemplo de austeridad y de imaginación y los segundos aportando su esfuerzo para que COPE, más necesaria que nunca en estos momentos, no siga el camino del desaparecido YA.

Juan Pablo Segundo lo dijo bien claro: “un medio de comunicación no puede moverse solo por intereses económicos o de audiencia”. Por eso me alegro de que “comunicadores” que han hecho del insulto y del partidismo personal su bandera se marchen de la emisora de la Iglesia Española. Y como yo soy católico y miembro activo de esa Iglesia tengo derecho a alegrarme.

En los últimos meses he ido varias veces a Roma y allí en diversos estamentos de la Santa Sede se me ha preguntado y he expresado esta opinión sobre esos “comunicadores”. No hacían falta esas preguntas porque el Vaticano estaba al tanto de todo lo que pasaba y en la reciente visita del Cardenal Secretario de Estado, Tarsicio Bertone, se aclararon las últimas resistencias.

Losantos y los suyos, algunos de los cuales ahora son de los “otros” han hecho un flaco servicio. Un directivo “no muy responsable” me decía: “bueno al menos nos ha engordado el colchón”. Esa ha sido la gran equivocación: anteponer los intereses económicos.

La emisora de la Iglesia debe ser de todos y no ser partidista. Solo debe ser beligerante en los temas que atañen a la dignidad humana y para ello COPE tiene un magnífico ideario, que cumplen todos los trabajadores, menos aquellos que han permitido “ciertas direcciones“. Por eso, estos Losantos y los que hubo antes, no pueden estar más ante los micrófonos de COPE. Hoy, por tanto, es un gran día.

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