Opinión

Zapatero, al ataque

María Cano | Domingo 19 de abril de 2009
A Zapatero se le empieza a mover la silla y no hay mejor evidencia de ello que sus propios actos. El PSOE es consciente de la importancia de las elecciones europeas, a las que concurre con casi cuatro puntos de desventaja sobre el PP, según diversos sondeos, y Zapatero no está dispuesto a permitir que ni la crisis, ni las europeas le roben un minuto de gloria.

El problema es que en su afán de repeler cada ataque, de enmendar cada error y de anticiparse a cada posible derrota el presidente del Gobierno ha cogido un ritmo de carrera imposible de frenar en seco, y a esa velocidad es mucho más fácil cometer errores de consecuencias catastróficas.
Así, en su discurso del sábado ante el Comité Federal del PSOE, el presidente del Gobierno cometió la osadía de alardear de la “audacia de las políticas de los socialistas españoles” que constituyen, según Zapatero, “una referencia política en Europa”.

Imagino a qué políticas se refiere, como la que está a punto de sacar adelante y que permitirá a nuestras hijas abortar con 16 años sin necesidad de permiso de los padres, es decir, solas, algo que seguro que les aporta múltiples beneficios y ningún perjuicio psicológico; la tan pregonada Ley de Dependencia, que ha resultado ser un fiasco, ya que el Gobierno no destina fondos suficientes y el 75 por ciento de la atención es de iniciativa privada por falta de recursos públicos; y otra serie de políticas igual de “audaces” que las mencionadas.

Lo imperdonable es que entre ellas no puede contar las que más necesita España y que son, precisamente, las que no adopta, esas mismas que tanto el Banco de España como el PP o la mismísima Unión Europea le han pedido por activa, por pasiva y perifrástica (como dice su ministra de Defensa), que ponga en marcha con urgencia para evitar que se cumplan los negros presagios de expertos e instituciones económicas diversas sobre el futuro de la economía española.

Pero claro, aún no hemos aprendido aquí, en España (ni en la UE tampoco), que Zapatero necesita mucho tiempo, mucho ruido y muchas peticiones de por medio para dar un paso al frente. Ya lo padecimos hace sólo un año, cuando hablaban de crisis todos los mandatarios del mundo occidental menos el nuestro, que sólo veía en el horizonte una “desaceleración” de la economía. Brillante muestra de su audacia.

Pero es imposible que el presidente del Gobierno se saque de la chistera lo que no hay en ella, es decir, políticas efectivas. Ese es el verdadero problema de Zapatero, que no sabe qué es lo que tiene que hacer y, por eso, no hace nada. Bueno, sí: cambiar el Gobierno, gestionar políticas “audaces” y ahora, también, meterse en harina electoral, que está visto que es lo que más le preocupa, lo de los votos y las victorias electorales. El resto, debe ser cosa de otros… con chistera.

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