Domingo 19 de abril de 2009
CCOO y UGT se manifestaban ayer con el propósito de “exigir el fin de los abusos empresariales” y, al mismo tiempo, reclamar medidas concretas ante la actual crisis económica. Lo hacían en Madrid -sede habitual de concentraciones de todo tipo- no porque pretendieran tener un impacto mayor al congregarse en la capital, sino porque la marcha en cuestión se dirigía fundamentalmente contra la Comunidad de Madrid. Pero la movilización iba más allá. Concretamente, hacia Telemadrid, cuya emisión fue de nuevo cortada por una huelga sin servicios mínimos que privó a los madrileños de las emisiones del canal autonómico: una forma efectiva de ejercer la censura.
Telemadrid informa mucho más que adoctrina. En este aspecto, la diferencia, en comparación a otras televisiones autonómicas, es muy considerable. En Telemadrid hay espacios de opinión donde impera la pluralidad. Y, en consecuencia, no todo lo que se oye en Telemadrid gusta al Gobierno y a los sindicatos. Por eso la han puesto en su particular diana. Al igual que a la Comunidad de Madrid: locomotora económica de España y primera autonomía en creación de empleo. Eso también chirría. El señor Zapatero quiere recuperar Madrid a toda costa. Y a los fieles sindicatos no se les ocurre mejor idea que la de manifestarse contra los males neoliberales que asolan Madrid. A costa, por supuesto, del bolsillo de todos los españoles, que son quienes sufragan la maquinaria sindical. Si en el formulario de la declaración del IRPF hubiera una casilla en la que se pudiera optar por dar una aportación a los sindicatos o a “otros fines sociales”, seguramente los señores Méndez y Toxo tendrían que replantearse muchas cosas. Los sindicatos son una pieza esencial para nuestra economía y nuestra convivencia. Bien harían las centrales sindicales en mostrar buen juicio y mayor equilibrio. Por ejemplo, combatiendo los motivos de la crisis -como la política económica del Gobierno central y su calamitosa gestión- y defendiendo los intereses de los trabajadores, en lugar de atacar a quien genera riqueza y crea empleo.