Motor

Seat, peligro, peligro

Sobre ruedas

Martes 21 de abril de 2009
El ministro de Industria, Miguel Sebastián acaba de regresar de Wolfsburg, ciudad alemana en la que se encuentra la sede del consorcio Volkswagen, donde se ha entrevistado con el presidente del grupo, Martin Winterkorn. Ninguna de las dos partes ha querido hacer públicos los términos en los que se ha desarrollado la reunión, a la que también acudió Francisco García Sanz, miembro del consejo de dirección del consorcio, presidente del consejo de vigilancia de Seat y responsable de Compras de Volkswagen. Durante una hora, el ministro español intentó convencer a los responsables de VW de la conveniencia de mantener la capacidad industrial de las dos plantas en España, Martorell (Barcelona) y Landaben (Navarra) y especialmente los puestos de trabajo de ambos centros.

Lamentablemente Sebastián no llevó a esta reunión ninguna contraprestación debajo del brazo y sólo una vaga propuesta de avales por valor de 800 millones de euros si finalmente se decide ampliar el programa de producción en Martorell con el modelo Q3 del Audi a partir de 2011. Ni siquiera pudo ofrecer la congelación salarial de dos años como solicitaba los alemanes, más dispuestos a salvar los puestos de trabajo en las plantas de Ingolstadt (Audi) y Wolfburg (Volkswagen) que en Martorell (Seat). Es más, en medios económicos alemanes se reprocha al gobierno español que las ayudas del ejecutivo federal a la compra, están favoreciendo el mantenimiento de los puestos en Martorell y Landaben gracias a la demanda europea; en definitiva, que es el propio gobierno alemán quien de manera indirecta está soportando el mantenimiento laboral de las dos plantas españolas… de momento.

Audi Q3
Sebastián sigue intentando convencer que el futuro de la automoción está en el coche eléctrico y que España está en excelente posición para ocupar un puesto de privilegio en estos nuevos procesos productivos. Una tesis que tiene cierto eco en nuestro país, pero que es humo en una Europa que no concibe a corto plazo una eclosión del vehículo eléctrico de transporte individual y menos sin la aceptación de un programa nuclear por el que de momento solo se decantan en Francia y Gran Bretaña y que en Alemania encuentra una dura oposición política por parte de los “verdes”.

Sebastián regresa pues de Alemania con las manos vacías y conociendo lo que a este gobierno le gustan las buenas noticias, nadie duda de que el ministro está silenciando lo que es ya una decisión desfavorable a la producción del Q3 en España.

Para que la situación sea más desfavorable, el Secretario General de UGT en Cataluña decide hacer unas declaraciones que, por el tono amenazante, más parecen echar gasolina al fuego que apagar el incendio. Josep María Álvarez ha dicho claramente que si el Q3 no se fabrica en Martorell, de lo acordado en el referéndum sobre congelación salarial, nada de nada. Y para salvar la cara, se permite un “ya lo decía yo” (que el acuerdo de congelación debía haberse firmado en Diciembre, cuando no había crisis!!) y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, echar la culpa de todo al Gobernador del Banco de España, por meter miedo en el cuerpo y “hablar de lo que no le compete”.

Mientras en España se nos ponen los pelos como escarpias pensando en la capacidad de algunos de nuestros dirigentes para navegar en tiempos de crisis, en Europa se capea el temporal con rumbos más o menos acertados, pero al menos con el timón en una dirección. Incluso algunas marcas parece que son capaces de obtener beneficios en estos procelosos mares. Como es el caso de Rolls Royce.

Rolls Royce Phantom Coupe
La verdad es que produce cierto sonrojo hablar de que RR tiene planes de futuro y ha decidido lanzar al mercado un nuevo modelo, pero así es. Acaba de desvelar que el prototipo que se vio en el Salón de Ginebra con el nombre de EX 200 se llamará Ghost, como el modelo que ya produjera RR hace justamente cien años.

Como quizá los lectores conozcan, Rolls Royce ya no es desde 1998 una marca británica, sino que pertenece al grupo BMW después de un largo contencioso en que se escindió de Bentley, que se quedó en Volkswagen, que fue el inicial comprador de la división de automóviles.

Rolls produce en su planta de Goodwood unos 1.000 coches anuales de su modelo Phantom, que ha ido poco a poco incorporando elementos mecánicos de BMW, como el motor V12 o la caja de cambios automática y secuencial procedente de la serie 7. El nuevo Ghost es por fin el primer Rolls diseñado bajo el control y supervisión de los alemanes que, hasta la fecha, se habían “limitado” a modernizar y fiabilizar un diseño en el que la innovación tecnológica, los consumos, el dinamismo e incluso la seguridad, nunca fueron una preocupación por encima del lujo. El nuevo modelo ha necesitado de una modernización también de la planta de Goodwood, cuya capacidad va a ser duplicada para responder a una demanda que esperen triplique la actual, con mercados en Asia y Oriente Próximo cada día más importantes para quien presume de ser el coche más caro y más lujoso del mundo.

José María Cernuda
jmcernuda@elimparcial.es


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Pregunta: Soy uno de los pocos españoles que está estos días visitando concesionarios para ver si compro un coche nuevo. Concretamente estoy pensando en un Volkswagen Touran Advance 2.0 TDi. Una vez decidido el modelo, tengo muchas dudas sobre algunos elementos extra, para mí desconocidos y si valen la pena instalarlos. Sé por experiencia que instalarlos después de comprar el coche suele dar muy mal resultado. Me gustaría que me informara sobre si vale la pena el sistema de aparcamiento (420 euros), el navegador (1.850 euros) y especialmente la rueda de repuesto (230 euros) en vez del kit antipinchazos que trae de serie. (María Helena Monreal. Pozuelo. Madrid).

Respuesta: Tiene razón en que hay que decidirse en el momento de la compra porque la mayoría de las opciones no se pueden instalar después, salvo con operaciones muy costosas. Comencemos por el navegador: la verdad es que es carísimo el que trae de origen, pero se trata de un sistema mucho más completo que el simple navegador, ya que se trata de un pack que integra el navegador y sistemas de audio de mucha calidad. Pero, sinceramente, me parece caro. Hay en el mercado navegadores portátiles excelentes por 250 euros. El sistema de aparcamiento (espero que se lo hayan mostrado en el concesionario) es una curiosidad con muy poco sentido práctico: es para conductores especialmente patosos y estoy seguro que ese no es su caso. Y finalmente, la rueda de repuesto de verdad. Desde un punto de vista racional, el kit antipinchazos resuelve la inmensa mayoría de las situaciones, pero yo, personalmente, lo añadiría a mi coche. Prefiero pagar esos 230 euros pero saber que llevo rueda de repuesto, aunque jamás llegue a utilizarla. Además, estoy seguro de que si alguien le recomienda que no lleve rueda, va a sufrir un pinchazo antes de lo que imagina. Disfrute de su coche porque es una excelente compra… aunque el año que viene, o incluso antes, habrá un nuevo Touran.

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