Opinión

MAFO, el valiente

William Chislett | Sábado 25 de abril de 2009
Por fin alguien con autoridad en el sector público ha levantado la voz para avisar de algunos de los peligros que corren para la economía española. Y que lo haga alguien, en este caso Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Gobernador del Banco de España e identificado con el partido Socialista (ha tenido puestos relevantes en varios gobiernos socialistas), es aún más saludable.

Fernández Ordóñez, conocido como MAFO, ha irritado al Gobierno por sus declaraciones acertadas sobre la urgencia de reformas laborales (es sumamente llamativo que la tasa de desempleo en España haya aumentado muchísimo más que la de cualquier otro país europeo, demostrando que el funcionamiento del mercado laboral es muy deficiente) y sobre el peligro del déficit en el sistema de pensiones públicas, por el adelgazamiento de la caja de la Seguridad Social debido a la brusca caída en contribuyentes. También arremetió contra la intromisión política en la cajas, después de que el Banco de España tuviera que intervenir en la Caja Castilla La Mancha, controlada por los socialistas. Corresponde al Gobierno, no al Banco de España, liderar los cambios, pero el Gobierno se resiste.

Además, las últimas previsiones macroeconómicas del Banco de España han sido mucho mas pesimistas (léase realistas) que las del Gobierno. Mientras el Gobierno decía que el Producto Interior Bruto (PIB) iba a caer este año un 1,6%, el Banco de España aumentaba el desplome hasta el 3%. Zapatero no quiso reconocer la profundidad de la crisis hasta el verano del 2008.

Aunque fue nombrado por el Gobierno actual, el banco central, al menos de un país serio, no es una especie de ministerio a los órdenes del Presidente. Su autonomía está consagrada en sus estatutos: el más independiente sigue siendo el Bundesbank de Alemania, aunque el papel de los bancos centrales en la zona euro ha cambiado desde que el Banco Europeo Central (BCE) entró en funcionamiento en 1999 con el lanzamiento de la moneda única.

La función principal del BCE es mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona euro que hoy comprende 16 países. El BCE controla la oferta monetaria y la evolución de los precios. Lo que queda como tarea fundamental en manos de los bancos centrales de la zona euro es supervisar sus respectivos sistemas bancarios (algo que el Banco de España ha hecho muy bien, como se ha reconocido internacionalmente) e informar honestamente sobre la marcha de la economía, cosa que el Departamento de Estudios del Banco de España ha hecho desde los tiempos de Luis Ángel Rojo (ingresó en el Banco de España en 1971, como Director General de Estudios y fue Gobernador entre 1992 y 2000). Por cierto, Rojo prevé en octubre 2006 una recesión en España ‘en un año o dos’ y la vincula al pinchazo inmobiliario de EEUU.

Por supuesto, a los políticos les caen mal criticas hechas con autoridad y por uno de los suyos (no sé si MAFO aun tiene carnet del PSOE) y más en tiempos de recesión y a menos de dos meses antes de las elecciones europeas donde una victoria del Partido Popular es factible.

MAFO no tiene mas remedio que seguir levantando su voz (y literalmente durante su comparencia ante la Comisión de Economía del Congreso) si quiere mantener la credibilidad del Banco de España, uno de las pocas instituciones que no ha perdido prestigio. Así que bienvenido el enojo de Zapatero con él.

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