Opinión

Prevención ante un riesgo de pandemia

Lunes 27 de abril de 2009
Lo que en principio parecía ser un brote local de gripe en México, pudiera convertirse en una pandemia (según la Real Academia Española, una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región) de imprevisibles consecuencias. La probabilidad es todavía remota pero el riesgo existe. La gripe porcina ya ha matado en México a casi cien personas y se estima que el número de contagiados por el virus podría superar el millar. Estados Unidos ha alertado que, de penetrar la cepa vírica en su país, la preocupación sería máxima. Israel, Nueva Zelanda, Francia o España están sometiendo a vigilancia casos de gente que procedía de México y que pudieran haber contraído la enfermedad. De no contenerse el contagio masivo, una pandemia semejante podría extenderse por todo el planeta en menos de tres meses.


No es asunto baladí. Ahora más que nunca, conviene actuar en conjunto, adoptar cuantas medidas preventivas sea menester y concienciar a la población de los efectos reales del virus. La clave está en la información: han de saberse las vías de contagio, los síntomas (parecidos a los de la gripe común) y los primeros pasos a seguir en caso de duda, de los que las autoridades sanitarias darán buena cuenta. Pero nunca obviar un problema que puede ser más serio de lo que actualmente es, ni caer en alarmismos absurdos a los que tan acostumbrados estamos. Es éste un caso palmario donde la acción de un gobierno puede pasar del éxito al desastre a causa de una política mal llevada.