Lasa apoya a "Txapote"
Lunes 04 de mayo de 2009
Una vez más, un terrorista de ETA vuelve a montar un numerito ante la Audiencia Nacional. Sebastián Lasa, citado como testigo en el juicio contra "Txapote" ha cantado el "Eusko Gudariak" y ha llamado "fascista" al juez Alfonso Guevara que mandó reducirlo.
El etarra Sebastián Lasa ha tenido que ser reducido este lunes por la Policía tras empezar a cantar y a gritar en euskera en un juicio que se celebra en la Audiencia Nacional en el que compareció como testigo. El incidente se ha producido esta mañana durante el juicio contra el ex dirigente etarra Francisco Javier García Gaztelu, "Txapote" quien se encontraba, al igual que Lasa, en el habitáculo de cristal blindado dentro de la sala desde el que los presos siguen las vistas.
Tras increpar en euskera al tribunal, tachándolo de "fascista", Lasa y "Txapote" han comenzado a intercambiar gestos de apoyo, por lo que el presidente, el magistrado Alfonso Guevara, ha amenazado con echar al primero de la sala. En ese momento, Lasa ha empezado a cantar el "Eusko Gudariak" -el "himno del soldado vasco"-, por lo que el juez ha ordenado a los policías que le acompañaban: "tápenle la boca y ahora lo sientan y lo mantienen".
Al intentarlo los agentes, Lasa se ha resistido por lo que los policías le han sacado por la fuerza de la sala, entre los gritos y palmadas en el cristal de "Txapote".
En la vista que se desarrolla este lunes en la Audiencia Nacional y en la que se juzga el intento de asesinato de la concejal del PP en San Sebastián Elena Azpiroz en 1997, también han comparecido como testigos otros miembros de ETA que se han negado a declarar, al igual que el propio acusado. En este juicio ha comparecido la propia edil, que ha relatado cómo en la mañana del 5 de diciembre de 2007 vio desde su ventana a alguien que le infundió sospechas, por lo que pidió a su escolta, José María Lobato, que se acercara a ver qué pasaba.
El propio Lobato ha declarado a su vez que, cuando se acercó al coche que les resultaba sospechoso, supo que "no se trataba de trabajadores" al ver en el suelo una caja que "podía contener un arma larga", y decidió "no empezar un enfrentamiento en el que llevaba las de perder". Sin embargo, cuando continuó avanzando recibió un disparo a consecuencia del cual perdió la visión del ojo izquierdo.
Por estos hechos, el fiscal ha pedido para "Txapote" 38 años de prisión por dos delitos de asesinato en grado de tentativa, además de transporte y colocación de artefactos explosivos, ya que en principio los etarras planeaban atentar contra la edil mediante un artefacto colocado en una motocicleta estacionada a la salida de su domicilio.
Fue cuando las pruebas realizadas con el explosivo "no dieron el resultado apetecido" cuando, según el fiscal, los terroristas decidieron que un miembro del comando disparara con un rifle de mira telescópica contra Azpiroz cuando saliera de su casa. Después de disparar al escolta, los etarras huyeron dejando abandonado el coche en el que se encontraban con un artefacto en su interior que, al explotar, destruyó completamente el vehículo, causando importantes daños en viviendas y establecimientos de la zona.
En la vista también han comparecido como testigos otros tres miembros de ETA -Alfonso Sebastián Iriarte, María Cristina Gete y José María Lombide-, además de Sebastián Lasa, que en su día incriminaron al acusado en este atentado en sus declaraciones. Todos ellos se han negado a declarar, al igual que el propio acusado, alegando que las declaraciones en que le imputaban cuando fueron juzgados por estos hechos las realizaron bajo tortura y amenazas policiales, y que no estaban obligados a hacerlo por ser coimputados en el mismo proceso.
El juez ha respondido, sin embargo, que, según la última jurisprudencia del Tribunal Supremo, los ya condenados por un proceso comparecen en el juicio como testigos y sí están obligados a declarar, por lo que ha advertido a los comparecientes que podría abrírseles procedimiento por su negativa a responder
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