TAMBIÉN SE FABRICARÁ EN ESPAÑA
Lunes 18 de febrero de 2008
Hace un año, los responsables de Ford desvelaban dos conceptos sobre los que iba a nacer el futuro sustituto del Fiesta. Nada se decía ni de la fecha de sustitución, ni de si el nombre iba a mantenerse. Ahora, unas semanas antes de cumplirse el año, se confirma que Fiesta sigue siendo el nombre para el más pequeño de los Ford y que las líneas avanzadas por aquel prototipo Verve no son muy alejadas del ya nuevo modelo. Un modelo que se fabricará inicialmente en Colonia (Alemania) y que también se fabricará después en la planta de Ford en Almussafes.
Esto es ya una excelente noticia para España. En este sentido, el Presidente de Ford España, José Manuel Machado, comenta: "La confirmación de la fabricación del nuevo Fiesta en la planta de Almussafes es una muy buena noticia para Ford España. Asimismo, considero que es muy acertado mantener un nombre tan emblemático como el de "Fiesta". Estamos convencidos de que con el innovador diseño fiel al atractivo concept Verve y su inmejorable calidad, vamos a competir en una posición muy ventajosa en el importante segmento de coches pequeños que representa un veinticuatro por ciento del mercado".
En efecto, el Fiesta ha sido siempre un modelo emblemático para nuestra industria. Fue España el país elegido por Henry Ford para producir en Europa y para todo el Mundo, el coche más pequeño que nunca hubiera producido la compañía, por entonces, la segunda productora mundial. Un día habrá que contar cómo el entonces Príncipe de España intervino para que nuestro país fuese el elegido por los responsables de la multinacional norteamericana y cómo hombres como Pérez de Bricio o Jaime Carvajal participaron en el desarrollo de un tejido industrial y social que facilitaría la transición política española. Si el Seat 600 fue el automóvil de los años del franquismo, sin duda el Fiesta lo fue de la transición.
Aquel concepto de modernidad y fiabilidad mecánica siguen marcando al Fiesta, añadiéndose otros aspectos que hoy demandan los ciudadanos: respeto medioambiental, seguridad, confort y diseño. Si mezclamos todo esto en una coctelera, vemos el nuevo Fiesta, de líneas verdaderamente novedosas y desde luego, de dimensionas considerablemente acrecentadas.
Comparte plataforma con el Mazda 2
Poco se conoce aun del futuro Fiesta, que si mi memoria no me falla, creo que es la séptima generación (1976, 1983, 1989, 1995, 1999 y 2002). Está directamente emparentado con el Mazda 2, de quien hereda la plataforma. El empleo de aceros de alta resistencia permite que su peso sea menor, lo que unido a un mejor coeficiente aerodinámico y a importantes mejoras en el rendimiento de sus motores, asegura que los consumos se hayan reducido de manera apreciable.
Inicialmente dispondrá de dos familias de motores de nueva generación: de gasolina, bautizados genéricamente Duratec y diésel, llamados Duratorq. En el primer caso, motores de 1.200, 1.400 y 1.600 centímetros cúbicos, con potencias entre 60 y 116 caballos. Y para el diesel, dos motores de inyección directa y commom-rail, de 1.400 y 1.600 centímetros cúbicos y potencias de 68 y 90 caballos. Todas las cajas de cambio son de 5 marchas o una automática de 4 velocidades disponible opcionalmente en algunas versiones.
Pero es en el interior donde encontramos los detalles más significativos. Lo más destacable –según sus responsables- es el excelente trabajo llevado a cabo en la insonorización y en el filtrado de vibraciones y ruidos causados por el tren rodante, lo que convertirá al nuevo Fiesta en un coche más silencioso que sus rivales y en los niveles de coches de segmentos superiores. Además, se incorporan elementos de confort como iluminación interior atenuada, sistemas de conexión a MP3 e iPod, bluetooth y cuanto en la actualidad se demanda ya en este segmento para la gente joven. La seguridad es otro elemento especialmente cuidado, con airbags de rodilla en todas las versiones.
Habrá que esperar pues para ir conociendo más detalles del nuevo Fiesta, el único coche que mantiene su denominación desde aquellos lejanos años. Desde este momento comenzamos a hacer las gestiones para intentar hacer una prueba comparativa entre un Fiesta de aquella generación y otro de la nueva, de características similares para que todos podamos apreciar de qué manera han evolucionado los automóviles en una generación. Prometido.
TEMAS RELACIONADOS: