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Cameron pide elecciones generales inmediatas

por el escándalo parlamentario

Lunes 18 de mayo de 2009
El líder del Partido Conservador del Reino Unido, David Cameron, ha pedido este lunes la convocatoria inmediata de elecciones generales con el argumento de que el sistema político está "paralizado" por el escándalo del gasto parlamentario.


El escándalo del gasto parlamentario que sacude a Reino Unido está provocando las primeras consecuencias. El líder del Partido Conservador, David Cameron, ha pedido que se convoquen elecciones generales.

Cameron, cuyo partido encabeza todos los sondeos de intención de voto, animó a los británicos a firmar una petición para pedir al primer ministro, el laborista Gordon Brown, la disolución del Parlamento y el adelanto de los comicios, previstos para 2010. "No creo que el país quiera esperar otro año para juzgar a sus políticos y su Parlamento", dijo el jefe "tory" en la presentación de la campaña de su formación para las elecciones locales y europeas del próximo 4 de junio.

Según el cabeza del primer partido de la oposición, la confianza en la clase política se ha roto "en pedazos" como consecuencia del escándalo del abuso de fondos públicos por parte de los diputados, destapado el pasado día 8 por el diario "The Daily Telegraph".

Cameron animó a "tantas personas como sea posible" a empezar a recolectar firmas para apoyar una petición popular que conduzca al adelanto electoral. "Escribid a vuestro periódico local, escribid a vuestro periódico nacional. Comenzad vuestra propia petición. Con el poder de nuestra presión colectiva podemos forzar a Gordon Brown a actuar", subrayó el líder conservador.

Cameron hizo esos comentarios mientras el "Speaker" (presidente de la Cámara de los Comunes), Michael Martin, se negaba a dimitir pese a la creciente presión de diputados que cuestionan su gestión de la crisis parlamentaria.

En una declaración extraordinaria ante la Cámara Baja del Parlamento británico, Martin se limitó a pedir perdón por los abusos de los diputados, pero rehusó fijar una fecha para su renuncia.

Por su parte, Gordon Brown , quien había apoyado al "Speaker" en semanas anteriores, este lunes se limitó a declarar que su futuro es asunto del Parlamento y no del Gobierno.

El escándalo ha golpeado a todos los partidos pero especialmente al Laborista, al que todas las encuestas auguran un descalabro en las elecciones locales y europeas de junio.

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