Nacional

Los ejércitos encajan la mayor reducción presupuestaria

quiebra del sistema de financiación

Sábado 23 de mayo de 2009
Defensa es el departamento ministerial que más ha tenido que apretarse el cinturón. La reducción de su presupuesto ha ido ampliándose en el transcurso de los últimos meses a medida que empeoraba la crisis económica que sufre España. Según el PP, los socialistas optan por el discurso demagógico que tanto vende: más gasto social y menos militar.

Ya en la redacción de los últimos presupuestos se vislumbró la intención del Gobierno de recortar las partidas de Defensa. Con respecto al 2008, el capítulo VI dedicado a las inversiones se vio disminuido en un 17 por ciento. Es lógico comprender que la situación económica obliga a apretarse el cinturón pero, si comparamos con otros ministerios, comprobamos que, en general, los demás departamentos han sufrido una reducción en este capítulo de alrededor un 6 por ciento.

La situación se ha ido agravando a lo largo del año con los reajustes anunciados por Zapatero en el Congreso, el último durante el debate del estado de la Nación. El 13 de febrero y el pasado 14 de mayo el Consejo de Ministros aprobó dos acuerdos de no disponibilidad de créditos para recortar en total 2.500 millones de euros a los Presupuestos del Estado para 2009.

Esto se traduce que, además de la reducción contemplada en la Ley presupuestaria, Defensa ha tenido que congelar tan sólo en febrero 150 millones de euros que afectan fundamentalmente a los llamados gastos corrientes. También se verán afectados los gastos de los programas de modernización, el mantenimiento de las plataformas y la investigación y desarrollo de los ejércitos. Según calculan los expertos consultados por este periódico, el departamento de Chacón sufre un recorte del 30 por ciento de su presupuesto con respecto a 2008.

Según un informe al que ha tenido acceso EL IMPARCIAL, el actual sistema de financiación del Ministerio de Defensa se encuentra en quiebra. Sus autores indican que, siguiendo la tendencia actual marcada por el Gobierno, su horizonte empeorará pues se prevé una reducción progresiva del gasto en Defensa.

El día a día

Esta disminución del presupuesto ya está afectando al trabajo cotidiano de nuestras tropas. Por una parte disponen de menos dinero para combustible, para mantenimiento de los equipamientos y para cursos de formación. Además, el Jefe del Estado Mayor de la Armada se ha visto obligado a dar de baja antes de tiempo a los antiguos patrulleros. No serán sustituidos por los nuevos buques de acción marítima hasta finales de 2010 cuando los entregue Navantia por lo que nuestras costas están a día de hoy menos vigiladas que hace unos meses.

Según pronostican los expertos, iremos viendo en los próximos años cómo España va perdiendo presencia internacional al verse el Ministerio obligado a “reducir drásticamente el número de misiones internacionales” en las que participan nuestras Fuerzas Armadas.

La operatividad de los ejércitos también se verá seriamente afectada. El informe indica que los créditos de sostenimiento “no permitirán niveles de operatividad superiores al 20 por ciento para plataformas tan costosas como el Leopardo 2E, el helicóptero Tigre, el EF-200, etc.”.

Otro aspecto a tener en cuenta es la deuda del Ministerio de Defensa. Gran parte del presupuesto de los próximos años irá destinado a devolver antes de 2016 al Ministerio de Industria 14.000 millones de euros que ha necesitado para costear los programas especiales del departamento.

Por último, las empresas de la Industria de la Defensa, que responden a la perfección al nuevo modelo productivo dictado por Zapatero y que dependen completamente de las acciones del Ministerio, están comenzando a detectar un preocupante parón en cuanto a la contratación de nuevos proyectos o de reparación de equipamientos.

Un colegio sin tizas
Precisamente la ministra Chacón fue interrogada el pasado miércoles en el Congreso acerca de la situación financiera de su departamento. “Se gasta menos y mejor”, respondió. Pero, según denuncia el informe al que ha tenido acceso este periódico, no tiene sentido gastarse 2.000 millones de euros en carros de combates que luego no pueden operar por falta de fondos para su mantenimiento.

Esta política responderá a duras penas al sistema de nombramientos por capacidades que promulga el Gobierno para las Fuerzas Armadas. Cómo indicó durante una comparecencia en el Congreso de los Diputados el ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán, “el juego está entre el objetivo de capacidades y el presupuesto”. Nuestras tropas, explicaba, habrán hecho los deberes pero en el colegio no podrán hacer nada.

El problema es que, como explicaba la diputada popular Beatriz Rodríguez Salmones a este periódico, con una situación “de quiebra técnica en el Ministerio” y mientras “los presupuestos vayan destinados prácticamente enteros al pago de la deuda a Industria”, la seguridad de España podría verse comprometida porque, a fin de cuenta, “la seguridad es un conjunto de factores” y el dinero tiene mucho que ver con ellos.

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