Opinión

La SGAE se hace con otro “palacio” en los Jerónimos

Lunes 25 de mayo de 2009
El Palacio de Longoria, sede madrileña de la Sociedad General de Autores, se ha quedado pequeño. O eso al menos es lo que deben pensar sus responsables, con Teddy Bautista a la cabeza. Quizá por eso planean mudarse en breve a otro palacio, el que fuera del infante don Luis de Borbón, en Boadilla del Monte.

Pero hay un litigio judicial de por medio que amenaza con ensombrecer el traslado del trust del canon: una agrupación política local, Iniciativa por Boadilla, recurrió ante los tribunales la cesión que el consistorio hizo a la SGAE del magnífico edificio, por estar declarado desde 1974 monumento histórico-artístico y tener la condición de Bien de Interés Cultural. Gracias a esta consideración, no puede tocarse ni un solo ladrillo del palacio, y las únicas obras que se permiten son las de conservación, restauración y mantenimiento.

¿Peligra la mudanza? Lo decidirán los tribunales. Pero, por si acaso, la SGAE ya ha movido ficha y se ha hecho con otro “modesto” inmueble, esta vez en pleno barrio de Los Jerónimos, en Madrid. Al edifico en cuestión, anejo a las dependencias de lo que fuera el Museo del Ejército, no le falta detalle: maderas nobles, decoración de mármol e incluso una lujosa sala acondicionada para efectuar proyecciones privadas, muy al estilo de la que tuviera el anterior inquilino del palacio de El Pardo.

Todo se ha llevado a cabo con gran discreción. En tiempos de crisis, no estarían bien vistos determinados movimientos inmobiliarios, y menos aún los de un ente que jamás ha sido auditado, y del que a día de hoy se desconoce -y así seguirá- la astronómica cifra que percibe por el famoso canon. Hay consigna de que dicha cantidad no se haga pública.

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