El entendimiento entre "populares" y socialistas es "pura fantasía"
Sábado 30 de mayo de 2009
En plena campaña electoral, los nacionalistas catalanes se ha esforzado por difundir un supuesto escenario de entendimiento entre el Partido Popular y el Partido Socialista de Cataluña a raíz de una reunión entre Montilla y Sánchez Camacho el pasado mes de febrero. Fuentes populares, socialistas y los expertos consultados aseguran que se trata de una estrategia del nacionalismo para extender el temor al pacto de los dos grandes partidos constitucionalistas. Un pacto PP-PSC es "pura fantasía", subrayan.
El pasado 5 de mayo representantes del PSC y del PP de Cataluña coincidieron en expresar su satisfacción por el pacto logrado en el País Vasco entre los dos grandes partidos constitucionalistas para desalojar a los nacionalistas del poder en la comunidad autónoma. La diputada popular, Dolors Montserrat, precisó en ese momento que la situación de Euskadi “no tiene nada que ver” con la de Cataluña pero, tan sólo dos semanas después, circulaban los primeros comentarios acerca de un posible pacto entre PPC y PSC.
Según una información publicada en La Vanguardia, el presidente de la Generalidad, José Montilla, propuso en una cena el pasado 18 de febrero a la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, un pacto para aislar a CiU reproduciendo así la alianza de Patxi López y Antonio Basagoiti.
Socialistas y populares catalanes no tardaron en desmentir esta información. El candidato del PPC a las europeas Alejo Vidal-Quadras calificó de “fantasía” este pacto. Al mismo tiempo, su rival en Cataluña en esta campaña, María Badía, explicó a los medios de comunicación que “si se hubiera ido a buscar un acuerdo o un acercamiento habría gestos que no existen actualmente”.
Fuentes populares consultadas por EL IMPARCIAL comparten también esta teoría y remiten a hacer un análisis de la actitud del PP en los últimos tres meses. Desde el 18 de febrero hasta hoy el PPC ha ejercido “una oposición total al Gobierno catalán. No hemos apoyado ninguna iniciativa del Ejecutivo de Montilla”, han argumentado. Pero hay más, el único acuerdo alcanzado, firmado para aprobar la Ley de Educación catalana, ha tenido como protagonistas al PSC y CiU.
Los socialistas añaden también que la pretensión de Montilla en aquella reunión era conseguir los votos de la formación liderada por Sánchez Camacho para desbloquear el proyecto de la Oficina Antifraude. Esa negociación sin embargo no llegó a buen término.
Curiosamente, comentan algunos "populares" a este periódico, estos comentarios sobre el pacto que “en principio” se forjó en febrero surgen ahora, tres meses después y en plena campaña electoral. Los nacionalistas aprovecharon la ocasión para llevar este asunto a su terreno y han dado prácticamente por hecho el acuerdo. El presidente de CiU, Artur Mas, ha afirmado que el PP y el PSC “se quieren entender para aislar” a la federación nacionalista y, añade el líder de Unió, Josep Antonio Durán i Lleida, “para detener a Cataluña y ocupar el poder”.
El temor a la alianza “españolista” se vende bien en Cataluña. Según el analista de e-Notícies, Juan Carlos Girauta, “aquí siempre hay miedo a que los dos partidos que representan el 80 por ciento del voto en España provoquen la desaparición del nacionalismo”. Sacar este temor en plena campaña electoral responde, según el PP, a “un intento de movilización de su electorado”.
Sin embargo, convencer a sus electores no parece fácil dado que este pacto PP-PSC “está fuera de lugar”, explica Girauta, después de tres años de Pacto del Tinell. Tal vez antes de la Cataluña de Montilla este acuerdo podría forjarse pero, argumenta el experto, “desde el momento en el que un miembro del PSC no nacionalista alcanza la presidencia de la Generalitat y, sin catalanizar su nombre, cae en las premisas no sólo del nacionalismo sino del independentismo catalán”, hablar de alianza de populares y socialistas es realizar un ejercicio de pura fantasía.
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