Cultura

Hollywood cumple cien años volviendo a los orígenes y homenajeando la figura de Selig

un siglo del establecimiento de la primera productora

Viernes 29 de mayo de 2009
El primer siglo de Hollywood se celebra este año. Aunque al parecer no habrá grandes actos, la meca del cine ha decidido homenajear a William N. Selig, el primer productor que se instaló en Los Ángeles con la exposición "Movies! Moguls! Monkeys! and Murder!", que se podrá ver hasta agosto.

Quién se iba a imaginar en 1909 que lo que por aquel entonces era sólo una extensión de tierra con aspecto salvaje se transformaría un siglo después en la meca del cine.

El que si pudo llegar a pensarlo fue William N. Selig, primer productor que se instaló allí en 1909, en una pequeña casa que ya ha desaparecido, abriendo la veda a muchos otros estudios cinematográficos.

Hay que tener en cuenta que por aquel entonces, tan sólo 30 años después de que el ferrocarril hubiese llegado a la zona, Los Ángeles era sólo un área despoblada de no más de 50.000 habitantes, frente a los más de cuatro millones de la actualidad.

Sin embargo, esa zona sin interés se acabó erigiendo como la “tierra prometida” que muchos productores de cine buscaban y que acabaron transformando en Hollywood.

Selig ya había utilizado los escenarios naturales del sur de California para una de sus primeras películas, "The Count of Monte Cristo" (1908) dirigida por Francis Boggs.
Cartel de una película de Selig.


"Los 'westerns' eran muy populares y hacerlos aquí era mejor que en Nueva Jersey -por razones estéticas- Había interés en la cultura de los indios americanos, incluso había cineastas indios que hacían filmes desde el punto de vista de un experto, más allá del estereotipo", comentó Randy Haberkamp, director de Programas Educativos y Proyectos Especiales de Ampas.

Otra de las temáticas que empujó a los estudios hacia el oeste fue su adaptabilidad para reproducir filmes de aventuras en selvas inhóspitas, que hicieron furor a principios de siglo, una ambientación que Selig reprodujo a las faldas de Hollywood.

"Se hicieron con una colección de monos, leones, elefantes y crearon historias estilo Tarzán que fueron muy exitosas. Tenían como un zoo. Más tarde donaron esos animales al zoo de Los Ángeles", señala Haberkamp.

"Zulu-Land" (1911) o "Lost in the Jungle" (1911) fueron algunas de esos títulos sobre historias selváticas de factura californiana. Después de Sigel llegarían a la región míticos nombres del cine como David W. Griffith, quien dirigiría "In Old California" (1910), y Cecil B. DeMille que en 1914 estrenaría "The Squaw Man".

Por todo ello, desde mayo y hasta agosto, se celebra el centenario con la exposición "Movies! Moguls! Monkeys! and Murder!", organizada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas (Ampas).

El homenaje consta de un montaje de las primeras películas, junto con una exposición de objetos de la época que van desde fotografías o cartas hasta un antiguo equipo de grabación.

Una colección que fue posible conservar gracias al interés de William N. Selig por guardar y catalogar esa parte de la historia del cine que vivió en primera persona.
Imágen de la exposición


"Me encanta ver cómo se creó el lenguaje cinematográfico, cómo se editaba, cómo se experimentaba. Claramente no sabían cómo había que trabajar, casi todo se hacía sobre un escenario sobre el que iban probando cosas distintas", explica Randy Haberkamp.

Unos conceptos creativos básicos con aire de prehistoria pero que para Haberkamp guardan la esencia del cine. "Creo que hoy se puede aprender de los primeros realizadores. Hay algo excitante en la forma en la que se elaboraba aquella magia con pocos medios", indica.

Selig, el pionero de Hollywood
William N. Selig, que fue mago antes de llegar a Los Ángeles, fue el pionero con la “Selig Polyscope Company”, que había creado años antes tras conseguir construir su propia cámara de cine a imagen y semejanza de la fabricada por los hermanos Lumière. A éste le siguieron otros productores. Sin embargo, "hay una gran injusticia con los pioneros, se sigue pensando que eran los Lumière”, ha comentado el escritor y profesor David Felipe Arranz a EL IMPARCIAL, quien ha dicho que "la magia estaba presente en los inicios del cine. En la película ‘Zelig’, por ejemplo, Woody Allen homenajea su figura".

Cartel de un filme de Selig.
Arranz ha explicado que Selig lo que hizo es interesarse por las exhibiciones del kinetoscopio de Edison en Dallas. En Chicago, su ciudad natal, decidió fabricar el Poliscopio, cuya única diferencia era que la patente le pertenecía.

Según Arranz, esto hizo que en el futuro los primeros productores de Hollywood se viesen envueltos en numerosos pleitos por las patentes de las cámaras y por la resistencia de Selig a dejar que otros productores hicieran cine.

Edison y Selig fundaron la “Motion Picture Patents Company”, pero no dejaron entrar a Warner Brothers o a Fox, entre otros, porque eran los independientes. Sin embargo, acabaron perdiendo los juicios y perdiendo el monopolio.

El productor y mago se instaló al sur de Los Ángeles, que era lo más barato y construyó su estudio en el barrio de “Edendale”.
Selig empezó a rodar documentales de eventos políticos y a introducir animales en sus producciones.

“El presidente de Estados Unidos de la época, Theodore Roosevelt, fue a una expedición africana y Selig le propuso enviar a uno de sus cámaras para cubrir el evento. Sin embargo, Roosevelt se negó al considerarlo un vodevil”, ha comentado Arranz, quien ha dado a conocer que “por ello, Selig decidió introducir la ficción en sus trabajos. Hizo un personaje llamado Eddie que actuó como si fuese el presidente y decidió introducir animales en el filme, hasta llegó a comprar el león más viejo del zoo de Los Ángeles. Como entonces no se conocía el rostro a los personajes famosos, la gente se creía que eran ellos de verdad”.

Selig con uno de los monos de sus películas.


"Hunting Big Game in Africa" fue un exitazo. La película se estrenó en los cines, entonces conocidos como Niquelodeones, porque valían cinco centavos –moneda hecha de níquel-. Estos precios populares hicieron que se convirtiese en el entretenimiento de los trabajadores obreros o de los inmigrantes.

Al principio, el productor mandaba a sus cámaras a eventos importantes, pero con el tiempo se dio cuenta de que había que ficcionalizar el documental y siguió la máxima de que si no se podía llevar a las cámaras al lugar de los hechos, habría hacerlos en los estudios.

A pesar de comenzar a grabar sus historias, Selig contrataba vaqueros reales para las películas. En "Las aventuras de Kathlyn", de 1914, la actriz protagonista tuvo que descender unos rápidos y se ahogó de verdad en la grabación. Algunos actores morían en los rodajes, según ha explicado a este diario David Felipe Arranz.

"Selig consiguió enganchar al público, jugaba con el efecto sorpresa, pero fue con el serial con lo que endanchó al público de forma definitiva.
Además, en casi todas sus películas aparecen escenas exóticas, con animales salvajes peleando, danzas, etc.", ha añadido el profesor y escritor.

Sin embargo, no fue hasta que David W. Griffith se percató de que había que establecer transiciones entre los planos y que había que establecer una secuencia narrativa, cuando comenzó el cine moderno. El primer largo, que marcó una nueva etapa en la Historia del cine, fue "Nacimiento de una Nación", de 1914.

Arranz ha dado a conocer que las primeras películas son muy difíciles de conseguir. La mayoría han desaparecido y sólo se conservan algunos fotogramas.El cine actual necesitó a los pioneros para su desarrollo, ya que fueron los que comenzaron a grabar peripecias y momentos de tensión narrativa.

El famoso letrero de las colinas de Hollywood.


Hollywood, en la actualidad
Según cuenta Arranz, "el talante norteamericano ha transformado las primeras productoras en parques temáticos, la filosofía de EEUU es que el cine es una parte de su cultura, como aquí sería Velázquez".

"En la actualidad, el entorno del Teatro Kodak y del Teatro Chino se ha convertido en un parque temático. Los cines de Broadway en Los Ángeles se han convertido todos en templos e iglesias de diferentes sectas y religiones. Es increíble ver aún los rótulos deteriorados de los títulos de las películas clásicas a la cabecera de símbolos religiosos, porque no se han molestado en quitarlos siquiera", ha asegurado.
Huellas de Marilyn Monroe y Sofia Loren.


"La iconografía del cine se extiende en la vida cotidiana de los americanos. La empresa automivilística 'Cadillac' tiene como logo la imagen del gato Félix, los autobuses que te recogen del aeropuerto llevan las imágenes de Mickey, el aeropuerto de vuelos intercontinentales se llama como el cómico Bob Hope, y el observatorio Griffith, situado en el parque del mismo nombre, que es una zona de peregrinación para los mitómanos que acuden a la zona. Desde allí se observa el comienzo de las barricadas, de Beberly Hills. Todo se conserva, pero con grandes cambios.", ha comentado David Felipe Arranz.

El escritor ha asegurado que a su llegada a Hollywood "le dio la sensación de melancolía porque cuando pisas las losas te das cuenta de que Marilyn tenía unas manos y unos pies muy pequeños y de que el cine engrandeze la imagen de esas personas. Esa época era un tiempo en el que se veía la magia del cine como algo que podría ocurrir. Ahora se ha transformado en una industria que produce muchísimo cine".

"Ya no hay mitos del cine. Hollywood se ha reconducido a la parte comercial. La zona está plagada de tiendas, marketing o grandes almacenes relacionados con el cine, restaurantes con camareros disfrazados de las estrellas, etc.", ha asegurado.

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