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El primer ministro británico, Gordon Brown, deja claro que no piensa dimitir

cinco dimisiones en pocos días

Viernes 05 de junio de 2009
A pesar de las cinco dimisiones que pesan sobre su Gobierno, el laborista Gordon Brown ha insistido en que es "la persona idónea" con "el equipo adecuado" para servir al país y ayudarlo a superar la crisis económica y parlamentaria. El mismo día en el que el primer ministro ha anunciado el reajuste de su Ejecutivo, los ministros de Transportes y Defensa han presentado su renuncia.

El primer ministro británico, Gordon Brown, cuyo liderazgo se tambalea por la dimisión de varios de sus ministros, ha insistido este viernes en rueda de prensa en que él es "la persona idónea" con "el equipo adecuado" para servir al país y ayudarlo a superar la crisis económica y parlamentaria.

"Si no creyera que soy la persona idónea al frente del equipo adecuado para enfrentarme a estos desafíos, no estaría aquí", ha dicho en una comparecencia para explicar la remodelación del Gabinete que ha debido llevar a cabo tras la dimisión de varios de sus ministros.

Tras admitir que el Partido Laborista ha encajado una "dolorosa derrota" en las elecciones locales parciales inglesas celebradas el jueves, cuyos resultados se están conociendo este viernes, Brown se mostró firme al afirmar: "No vacilaré. No abandonaré. Seguiré haciendo mi trabajo".

El primer ministro atribuyó el descontento de los ciudadanos al reciente escándalo por los abusos de las dietas parlamentarias y la crisis económica, y, aunque aceptó también su responsabilidad, no dio muestras de plantearse abandonar el Gobierno.

Cinco ministros de su Gabinete han dimitido en los últimos días y uno de ellos, James Purnell, que ocupaba la cartera de Trabajo, le invitó a dejar también el cargo para dar opciones al Partido Laborista a ganar las próximas elecciones.

Pero lejos de hacerle caso, Brown ha insistido en que, pese a los momentos difíciles que viven tanto él como el país, tenía el deber de continuar la tarea empezada.

Tras anunciar la nueva composición de su Gobierno, Brown se centró en enumerar las medidas que piensa aplicar para "hacer limpieza" en la vida política y "liderar el país para salir de la crisis".

Entre otras cosas, prometió la creación de tres comisiones especiales, que se ocuparán respectivamente de la reforma constitucional y del sistema parlamentario, de la política nacional y de las medidas económicas necesarias para afrontar la crisis.

Para restablecer la confianza en el Parlamento, adelantó la elaboración de un código de conducta y la constitución de un organismo independiente que audite los gastos de los parlamentarios.

"La economía y la ética exigen fortaleza, determinación y carácter", dijo Brown, quien apostilló: "Acabaré la tarea".

Reajuste del Gobierno
El hasta ahora titular de Sanidad, Alan Johnson, será el nuevo responsable de la cartera de Interior, en sustitución de la dimitida Jacqui Smith. Por su parte, el ministro de Economía, Alistair Darling, permanecerá en esa cartera, pese a las conjeturas de los medios británicos de que cambiaría de ministerio. El titular de Justicia, Jack Straw, continuará al frente de este ministerio.

A pocas horas de que el primer ministro anuncie su remodelación, el ministro británico de Transportes, Geoff Hoon, ha presentado la dimisión y se convierte en el quinto miembro del Gabinete laborista de Gordon Brown que renuncia en los últimos días, según informa este viernes la cadena pública BBC. La salida de Hoon se suma a la del ministro de Defensa, John Hutton, que ha presentado también este viernes su dimisión.

A diferencia del titular de Trabajo y Pensiones, James Purnell, que renunció anoche y exigió la dimisión de Brown, Hoon no ha explicado de momento los motivos de su decisión mientras Hutton ha alegado motivos familiares.

La posición de Brown era cada vez más inestable en los últimos días por la decisión de varios "pesos pesados" de la formación -entre ellos las titulares de Interior y de Comunidades y Gobierno Local, Jacqui Smith y Hazel Blear, respectivamente- de presentar su dimisión. A esa dimisiones se sumó la del ministro de Trabajo y Pensiones, James Purnell, que pidió abiertamente al Jefe del Gobierno que dimitiera para permitirle al Partido Laborista alguna opción de ganar las próximas elecciones generales, que deberán celebrarse como muy tarde a mediados del 2010.

Fuerte revés en las municipales
Los primeros resultados de las elecciones parciales inglesas celebradas este jueves junto a las europeas en el Reino Unido indican fuertes pérdidas laboristas, que aumentan la presión sobre el acosado primer ministro, Gordon Brown, para que renuncie al cargo. En Bristol (oeste de Inglaterra), liberal-demócratas y conservadores han ganado cuatro escaños cada uno a expensas de los laboristas y los primeros tienen ya la mayoría en el municipio con treinta y seis concejales. En Central Bedfordshire (centro) los conservadores lograron 54 escaños frente a once de los liberal-demócratas mientras que los laboristas no obtuvieron un solo escaño. En Hartlepool (noroeste), el independiente Stuart Drummond fue reelegido alcalde.

Los resultados de las elecciones europeas no se conocerán hasta el domingo por la noche, pero todo apunta también a un descalabro de los laboristas, que podrían quedar relegados a tercer o cuarto lugar, detrás incluso del antieuropeo UK Independence Party (UKIP). Brown sufrió un nuevo revés tras el cierre de los colegios electorales la pasada noche cuando un tercer ministro de su Gobierno, el de Trabajo y Pensiones, James Purnell, anunció en carta a dos periódicos que dejaba el puesto.

En su carta, Purnell, conocido blairista (fiel al ex primer ministro Tony Blair), pide a Brown que dimita a fin de dar al menos una oportunidad al Partido Laborista de ganar las próximas elecciones generales, previstas para la fecha tope del 3 de junio del próximo año. También entre los diputados ha comenzado a circular una carta que le agradece al primer ministro los servicios prestados al partido y le pide que le haga un último favor presentando su dimisión.

Brown, que ha sufrido en los tres últimos días las defecciones de tres ministros -las responsables de Interior y las Comunidades, Jacqui Smith y Hazel Blears, respectivamente, y el citado de Trabajo y Pensiones, Purnell-, además de las de otros altos cargos, está en una posición cada vez más precaria. La renuncia de Purnell es un golpe aún más duro para Brown porque, a diferencia de las dos ministras citadas, no se pensaba que el Primer Ministro fuese a deshacerse de él en el reajuste ministerial que prepara.

El líder de la oposición conservadora, David Cameron, en quien todos ven ya al próximo primer ministro, ha reclamado la convocatoria urgente de elecciones generales porque el Gobierno laborista, según dice, "se derrumba ante nuestros ojos". Según medios británicos, Brown se reunió anoche con sus asesores más próximos, entre ellos el ministro para la Empresa y ex comisario europeo, Peter Mandelson, para ver la forma de impedir nuevas defecciones, que complicarían aún más su difícil tarea de formar un nuevo gobierno con el que resistir el año largo que le queda hasta agotar la legislatura.

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