Opinión

RAJOY Y ZAPATERO

Luis María ANSON | Martes 19 de febrero de 2008
El 24 de septiembre de 2003, cuando Rajoy superaba a Zapatero en 13 puntos, publiqué en el diario "La Razón" una canela fina que, sin alterar una coma, reproduzco a continuación para meditación de los consejeros del presidente popular:

"Los asesores de Mariano Rajoy están instalando al candidato del PP en la suficiencia y el desprecio a José Luis Rodríguez Zapatero. Se equivocan. El líder del PSOE no está vencido y en las elecciones generales dará mucha guerra. Zapatero es un hombre discreto, simpático, moderado, ecuánime. Tiene cara de buena persona y una notable cultura. Está lejos de los albañales y los caspódromos. Es uno de los pocos dirigentes que sabe reírse de los periódicos alfombra. Conecta muy bien con el ciudadano medio y su encarnadura política gusta a las mujeres. Lidia con ambas manos el toro de la opinión pública. Y es certero en sus estoconazos entre las agujas. No sólo hace lo que sabe sino que sabe lo que hace.

"Se equivocó, no en su posición sobre la guerra de Iraq, sino en aquellas imágenes devastadoras junto a los comunistas vociferantes. El líder socialista creyó en aquellos meses epilépticos que aplastaría al PP en las municipales y autonómicas. Pero la gente quería al Zapatero moderado, no al que aparecería alineado con los modos de la vieja revolución, la de los años treinta. Pero todo eso ha pasado y, a pesar del espectáculo deprimente de la Federación Socialista Madrileña en la crisis Simancas, Zapatero tiene muchos meses por delante para atravesar la selva política y recuperar la credibilidad de la moderación y el buen sentido. Los asesores de Rajoy deberían meditar, antes de repartirse la piel del oso, sobre un hecho incuestionable: Zapatero ha encabezado durante mucho tiempo las encuestas solventes como líder más apreciado.

"A las elecciones generales hay que tenerlas siempre mucho respeto. A pesar de sus problemas internos, el PSOE plantará cara. Y su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene muchos votos, muchos más de los que quiere aceptar el think tank que rodea a Rajoy, al que están vistiendo absurdamente de pavo real. Desembarazado de la proximidad de Llamazares y sus momias comunistas, Zapatero es votable, incluso por no pocos de los que se manifiestan cercanos al Partido Popular."

Hasta aquí lo que publiqué en septiembre de 2003, cuando se consideraba a Rajoy vencedor por goleada de las elecciones del 14 de marzo de 2004. Si los populares saben hacer las cosas con modestia y eficacia, podrían dar la vuelta a las encuestas el próximo día 9.

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