Los presidentes de Estados Unidos y Francia, Barack Obama y Nicolas Sarkozy, han rendido tributo a los miles de militares caídos hace 65 años durante el Desembarco de Normandía, que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial. El encuentro entre los líderes ha servido asimismo para abordar previamente asuntos de interés internacional, como la necesidad de avanzar "más allá del punto muerto actual" en el proceso de paz en Oriente Medio, el cierre de Guantánamo y, el punto de discrepancia, el ingreso de Turquía en la Unión Europea.
La primera dama francesa, Carla Bruni (dcha), camina junto a la primera dama estadounidense, Michelle Obama, durante la celebración del 65 aniversario del Desembarco de Normandía en Caen. Efe
Los presidentes de EEUU,
Barack Obama, y Francia,
Nicolas Sarkozy, se han mostrado de acuerdo en la necesidad de avanzar más allá del punto muerto actual en el proceso de paz en Oriente Medio. Ambos han comparecido ante la prensa tras una reunión de 45 minutos antes de participar en los actos de
conmemoración del 65 aniversario del Desembarco de Normandía.
El presidente estadounidense, que hace dos días propuso en
El Cairo un nuevo comienzo en las relaciones entre EEUU y el mundo musulmán, ha reconocido que no espera que "un conflicto que dura 60 años acabe de la noche a la mañana" pero, como ha repetido en los últimos días, considera que existe la oportunidad para lograrlo. Ambas partes, ha recordado, tienen que cumplir sus obligaciones: los israelíes, admitir la posibilidad de un
Estado palestino y poner fin a sus asentamientos en los territorios ocupados, y los palestinos, mejorar sus instituciones de Gobierno y poner fin a la violencia.
Obama y
Sarkozy han lanzado también un llamamiento a Irán para que renuncie al desarrollo de un programa de armamento nuclear. Obama ha afirmado que debe desarrollarse una "diplomacia firme" hacia Irán. Por su parte, el presidente francés ha asegurado que le preocupan algunas
"declaraciones demenciales" del presidente iraní,
Mahmud Ahmadineyad.
"Queremos paz. Queremos diálogo. Queremos ayudarles a desarrollarse. Pero no queremos que se extiendan las armas nucleares y eso lo hemos dejado muy claro", sostuvo Sarkozy.
El presidente francés también ha mostrado su disposición a aceptar en su país a algunos presos de
Guantánamo, para los que EEUU busca un destino después de que
Obama ordenara el cierre de ese centro de detención para antes del 22 de enero del año próximo. Los dos mandatarios se han comprometido a colaborar "estrechamente" en una gama de asuntos, desde la lucha contra el terrorismo a la
crisis económica mundial.
El veterano de guerra de 86 años Bob Gale, que participó en el desembarco de Normandía, camina por la playa en Portsmouth (Reino Unido). Efe
Un área donde han admitido discrepancias ha sido en lo respectivo al
ingreso de Turquía en la Unión Europea, algo que EEUU apoya pero que Francia no respalda. En este sentido,
Obama ha indicado que continuará "apoyando las conversaciones y el desarrollo de un progreso por el cual Turquía pueda sentir que cuenta con la amistad de Francia y del resto de la
UE".
También han abordado el programa nuclear de
Corea del Norte, que a lo largo de la semana pasada efectuó una serie de pruebas, y Obama ha insistido en que no tienen "la intención de continuar una política que premie la provocación".