Liga de Campeones
Miércoles 20 de febrero de 2008
No es tan duro el infierno turco como lo pintan y, aparte de protestar duramente algunas decisiones del árbitro, los turcos se comportaron correctamente, por lo que la derrota sevillista sólo puede achacarse a los escasos fallos defensivos del conjunto de Jiménez. El Sevilla salió muy bien al campo sin importarle los pitidos del público cada vez que tocaba bola y eso que más de 50.000 bocas silbando abruman, cuanto menos.
Por unos momentos pareció que los hispalenses jugaban en casa ya que el Fenerbahçe no encontraba sitio en su propio estadio, en especial gracias al trabajo de Navas y Alves en la banda derecha y Adriano y un sereno Duda en la izquierda, los lugares por donde a los estambulíes les gusta construir el juego. Jiménez ya había avisado que no saldrían a jugar con el resultado y eso hicieron: atacar sin miedo.
El Sevilla tuvo el gol a los 4 minutos, cuando Kanoute aprovechó para golpear un rechace de la defensa turca, pero Volkan, el guardameta turco, estuvo en su sitio. Cuando el Sevilla parecía haberse hecho con el juego, en un momento de relajación llegó el gol del Fenerbahçe: un contraataque por la banda derecha del Sevilla que salió de los pies de Roberto Carlos, adelantado para imprimir juego al equipo.
A los turcos, que se veían crecidos, se les heló el aliento cuando en el minuto 22 Edu Dracena rechazó mal un centro de Daniel Alves y lo mandó al fondo de su propia portería. Los "canarios" se despertaron tras los goles y comenzaron a atacar con peligro -la grada se levantó en dos ocasiones para cantar gol antes del descanso- pero el Sevilla se mostró muy ordenado, saliendo con la pelota controlada y sin dejar huecos a los turcos. Esto le permitió causar varios sustos a una defensa del Fenerbahçe al que los ataques sevillistas pillaron adelantada en varias ocasiones, pero los delanteros del equipo español no supieron transformarlas en gol.
Mejora en la segunda mitad
El Sevilla salió, como en la primera parte, muy bien situado y presionando al Fenerbahçe, que no logró acercarse a la puerta turca hasta el minuto 56, aunque con resultados fatídicos para el Sevilla: el uruguayo Diego Lugano, de remate de cabeza, transformó un córner para el equipo turco. Pero el Sevilla no se amilanó y siguió construyendo buenas jugadas.
En un córner llegó la recompensa con un buen remate con la izquierda del francés Julien Escudé, que aprovechó los huecos defensivos de los de Zico. Además, al chocar contra el defensa Roberto Carlos provocó la sustitución de éste que se marchó al banquillo cojeando.
Pero en uno de los últimos ataques del Fenerbahçe, cuando ya corría el minuto 87 y los sevillistas se veían con un resultado más que positivo para la vuelta, Semih Sentürk, tras contraataque turco cruzó un potente disparo desde el borde del área que tras rozar al serbio Ivica Dragutinovic despistó a Palop y entró a meta. En unos últimos minutos de infarto, el Sevilla lo intentó todo para volver al empate pero no pudo ser ante un Fenerbahçe encastillado abajo.
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