Musavi, presidente según los sondeos
Jueves 11 de junio de 2009
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha cerrado la campaña electoral con nuevas críticas contra sus predecesores, a los que acusó una vez más de corrupción y complot para derrocar su gobierno.
"El gobierno de las reformas (de Mohamad Jatamí) no fue más que la continuidad del gobierno de Ali Akbar Rafsanyani, quien ahora trabaja para lograr sus propósitos", dijo el mandatario antes decenas de miles de personas concentradas en la Universidad de Sharif, en el sur de Teherán.
Ahmadineyad mantuvo la estrategia de acoso al ex presidente, a cuya familia acusan de ser la mafia que controla las fuentes de riqueza en Irán, y advirtió a sus partidarios de tener cuidado con las conspiraciones.
"Intentan provocar enfrentamientos callejeros", recalcó Ahmadineyad aludiendo a Rafsanyani quien en una carta emitida al líder supremo iraní ha advertido de que la continuación de las acusaciones del presidente del gobierno puede provocar tensiones en la calle ya que "el pueblo no podrá aguantar más que los grandes personajes de la revolución sean atacadas de esta forma".
Ahmadineyad, cuyo periodo de administración está marcado por una fuerte inflación y crisis económica, dijo que sin embargo "somos partidarios de la lógica y superaremos todas las acusaciones y los insultos".
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