Sociedad

De la Vega confirma la regularización del boliviano que perdió un brazo

si lo solicita, el boliviano será regularizado

Jueves 11 de junio de 2009
El vicepresidente segundo del Gobierno valenciano y conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, destacó que la empresa de Real de Gandia (Valencia) en la que trabajaba el inmigrante boliviano que perdió el brazo y que fue abandonado por su jefe en las proximidades de un hospital, se encuentra "paralizada" porque "las cuestiones técnicas eran muy deficientes".

La Fiscalía ha pedido al Gobierno central que conceda la residencia temporal al trabajador boliviano que sufrió la amputación de su brazo izquierdo cuando estaba trabajando en situación ilegal en una panificadora de Real de Gandia (Valencia). Según ha informado este viernes un portavoz de la Fiscalía, esa petición se realiza por entender que "concurre un interés público, cual es la normal y correcta conclusión del procedimiento judicial" que se ha iniciado".

Se solicita también que, en el caso "de que exista expulsión acordada, que no se ejecute, por ser extranjero víctima de un delito, al resultar imprescindible su presencia para la práctica de diligencias y para la celebración del juicio". Igualmente el ministerio público se ha dirigido a la Inspección de Trabajo para conocer la investigación realizada y para que le "remita, en su caso, el acta levantada".

La panificadora donde trabajaba Franns Melgar Vargas fue paralizada por la Inspección de Trabajo al día siguiente del accidente, puesto que las instalaciones técnicas estaban en "estado deficiente, sobre todo las eléctricas", según declaró el conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps. Franns Melgar Vargas, que sufrió la amputación de su brazo izquierdo el pasado 28 de mayo, estaba empleado en la empresa en situación ilegal, trabajaba doce horas al día y cobraba 700 euros al mes, según sus declaraciones. Según el sindicato Comisiones Obreras, el jefe del trabajador tiró el brazo a un contenedor de basura después del accidente, lo que impidió la reimplantación, le dejó a 200 metros del hospital y le pidió que no dijera nada sobre su situación laboral. Después de ser atendido en el Hospital de Gandia, el trabajador fue trasladado a la Clínica Virgen del Consuelo de Valencia, donde ingresó en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) del centro, aunque actualmente ha sido trasladado a planta.

En la panificadora había más ilegales
La empresa panificadora de Real de Gandía en la que el inmigrante boliviano Franns Rilles Melgar perdió el brazo en un accidente laboral tenía tres trabajadores más en una situación laboral ilegal, según ha confirmado hoy el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta. "Tenemos constancia de que éste no era el único trabajador extranjero que carecía de afiliación y alta en la Seguridad Social. En las actuaciones iniciales que se han llevado a cabo, parece que había tres personas más en esas condiciones", ha afirmado.

En su comparecencia de prensa semanal, Peralta ha asegurado que tiene constancia de que hoy mismo se iba a registrar la solicitud para autorizar la residencia de Rilles Melgar, y ha afirmado que una vez cumplido este "trámite necesario" el Gobierno tiene "la mejor predisposición" para regularizar su situación. El delegado del Gobierno ha defendido la actuación de las instituciones del Estado, tanto de Inspección de Trabajo como de la Policía en ese caso y las ha calificado de "adecuadas".

"El mismo día que se produjeron los hechos se personó Inspección de Trabajo en el local y se adoptaron medidas de paralización de determinados equipos, algunos de los cuales habían sido manipulados por la empresa, y se cortaron otros que guardaban relación con el suministro eléctrico", ha explicado Peralta.

TEMAS RELACIONADOS: