Opinión

Marca "X Tantos"

Rafael Ortega | Domingo 14 de junio de 2009
Faltan quince días para finalizar la campaña de presentación de la declaración de la renta. Dos semanas que nos sirven para reflexionar sobre la conveniencia o no de marcar con una “X” la casilla correspondiente a la Iglesia Católica.

"Todavía hoy resulta imposible cuantificar, en términos económicos, la aportación que realiza la Iglesia a la sociedad y el ahorro que para el conjunto de la sociedad española supone su presencia pública. En todo caso, para sanidad, educación, obra social, servicios pastorales... estaríamos hablando de varias decenas de miles de millones de euros". Así concluye la Memoria que la semana pasada presentó el gerente del Episcopado, Fernando Giménez Barriocanal, cumpliendo así con los pactos firmados con el Gobierno en 2007.

Lo que no parece tener discusión es que la Iglesia Católica está ahorrando dinero al Estado. Sí, sí, al Estado por extraño que parezca. Más de 3.300 millones de euros en educación, más otros tantos en sanidad, centros para transeúntes, comedores sociales, catedrales y edificios de valor cultural y artístico. Los centros asistenciales de la Iglesia Española ayudan a mejorar la vida a más de tres millones de personas. Unas instituciones sociales, educativas y asistenciales que no reciben un euro de los fondos del IRPF. Según el Vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española , Giménez Barriocanal, “lo recaudado a través de IRPF supone más o menos, un veinte por ciento de las necesidades de la institución.

Una buena gestión de los dineros de la Iglesia, con un ahorro importante debido en gran parte a la presencia de la actividad del voluntariado y a los niveles de austeridad en que se mueven diócesis y parroquias. Los últimos ejemplos los hemos tenido en diócesis donde se ha decidido bajar los emolumentos de prelados y sacerdotes en un diez por ciento para ayudar a paliar la crisis económica actual.

Cuando comentamos que los obispos son “mileuristas” y que los sacerdotes no llegan a cobrar, en casi todos los casos, 600 euros, más de uno nos tacha de “mentiroso”. “Es imposible-nos dicen-no hay quien viva mejor que un obispo”. Gran equivocación, pues los hombres de Iglesia pasan verdaderas necesidades y muchos llegan a su exigua jubilación con lo puesto. Pero no es por esto por lo que reclamo la “X” en la declaración de la renta, sino por la labor que hace la Iglesia, como ya hemos dicho, a todos los niveles.

Porque somos muchos, los que pensamos así, marca esa “X”. Esto no es una quiniela con un partido de fútbol escogido al azar. Aquí no sirve el empate, por que esa “X” es de victoria:“X por tantos”.

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