España participará en la reunión que el G-8 ha organizado el 10 de julio en la localidad italiana de L'Aquila sobre seguridad alimentaria, pero no estará presente en la cita principal del foro, que se celebrará dos días antes y en la que estarán presentes las siete principales potencias económicas. El Gobierno, que aún no ha recibido la invitación formal de Berlusconi, acogió como un "acontecimiento histórico" la asistencia a un G-8 en el que no contarán con Rodríguez Zapatero para tomar las grandes decisiones.
Moncloa aún no ha recibido la invitación formal de Berlusconi. Efe
El presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, participará finalmente en la reunión que el G-8 ha organizado el 10 de julio en la localidad italiana de L'Aquila sobre
seguridad alimentaria, una cita a la que están convocados veintiún países y que se celebrará tras la cumbre formal del grupo.
Según han explicado fuentes del Ejecutivo, la reunión formal del grupo de los jefes de estado y de Gobierno de las
siete principales potencias económicas (Canadá, Francia, Alemania, Japón, Italia, Reino Unido y Estados Unidos) más Rusia y Suecia, como presidencia de la UE, comenzará el miércoles 8 de julio con una cena. Al día siguiente, el
G-8 se ampliará con varias potencias emergentes -Brasil, China, India, México, Sudáfrica y Egipto- y, por la tarde, con los países del
"Foro de las Mayores Economías sobre la Energía y el Clima", una iniciativa lanzada por
Estados Unidos.
España no forma parte de este Foro y, aunque ha participado en varias de las reuniones preparatorias en calidad de observadora, no está previsto que asista a la reunión. Además de los países del G-8 y de los cinco emergentes, conforman el Foro
Australia, Indonesia y Corea del Sur.
Zapatero se unirá al grupo la noche del jueves 9, para la cena que ha organizado Italia, presidencia de turno del G-8, y a la que también están invitados
Holanda (que ha participado como España en las dos últimas reuniones del G-20) y
Turquía. Los veintiún países que participarán en esa cena se reunirán al día siguiente con la
seguridad alimentaria como eje central de la agenda. Según han informado fuentes del Gobierno, Zapatero y el secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon, serán los encargados de abrir el debate, con el que se cerrarán los actos organizados en L'Aquila.
En Moncloa todavía no se ha recibido la invitación formal del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que anunció que España participaría en la reunión del G-8 a mediados de mayo. A finales de ese mes, con motivo de su viaje a Roma para asistir a la final de la Liga de Campeones que enfrentó al FC Barcelona y al Manchester United,
Zapatero se reunió durante dos horas con Berlusconi y ambos analizaron la participación española en la cumbre.
El Gobierno italiano, que en un principio había decidido celebrar la reunión del G-8 en la isla de La Magdalena, cambió la sede a la localidad de
L'Aquila, devastada por un terremoto el pasado 6 de abril, como signo de solidaridad hacia la región.