Opinión

Cuarentena en alta mar por una gripe

EL IMPARCIAL | Jueves 18 de junio de 2009
Lo que en un principio prometía ser una reconfortante escapada al Caribe se convirtió en toda una maldición. Un brote de la gripe A en el crucero español “Ocean Dream”, frustró las vacaciones de 1.159 personas que, ante la noticia de que 14 de sus tripulantes presentaban los síntomas asociados a la enfermedad, se encuentra actualmente anclado en el puerto El Guamache, ubicado en la Isla de Margarita (Venezuela), bajo estricta vigilancia de “alerta sanitaria”.

Tras permanecer varios días navegando, cual barco fantasma, por las aguas del Caribe, sin que ninguno de los territorios aledaños le permitiera arribar a puerto, Venezuela tuvo un gesto parcial de humanidad al autorizar el anclaje del buque en las costas margariteñas, pero con la salvedad de que exclusivamente pudiesen desembarcar los 376 tripulantes de nacionalidad venezolana. El resto debe permanecer en esta mala suerte de cautiverio marítimo. Y todo por culpa una gripe.

Aunque es cierto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorgó a la influenza AHN1N1 el status de pandemia, la verdad es que, pese a que puede causar la muerte si no se trata a tiempo, la enfermedad es perfectamente controlable y curable con tratamiento médico, reposo y antigripales. Por lo que la paranoia sanitaria por parte de las islas caribeñas de impedir que el barco atracara en puerto, y la respuesta contradictoria de Venezuela, además de ser risible, plantea una cuestión que debe ser analizada: la violación de ciertos códigos del Derecho Internacional Humanitario.

En el barco no hay terroristas, ni piratas, ni personas infectadas de enfermedades potencialmente letales que pueden ocasionar la muerte en cuestión de horas como el virus del Ébola. Allí se encuentran 1.159 personas que se fueron de vacaciones y coincidió que 14 de sus pasajeros presentaban los síntomas de la gripe A, de los cuales, sólo 3 están confirmados que la padecen. Por lo que nos preguntamos: ¿era necesario que Venezuela y sus vecinos caribeños reaccionaran como lo hicieron, sin mostrar un gesto de ayuda con quienes se encuentran dentro de la embarcación?

Más pudo el pánico hacia una gripe, que el sentido de la solidaridad. El lamentable periplo de cuarentena del “Ocean Dream” por aguas del Caribe nos demuestra que estamos perdiendo el norte sobre la amenaza real que supone esta gripe para los seres humanos, llegando al extremo de padecer una enfermedad mucho más peligrosa que la gripe A: la histeria colectiva.

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