400 KILOS
Miércoles 20 de febrero de 2008
Efe también ha podido averiguar que, además de decretar prisión para dos de ellos, la juez ha tomado otras medidas, como la retirada de pasaporte o fianzas, para eludir la cárcel.
La magistrado los había citado a declarar en calidad de imputados, acusados de narcotráfico, corrupción, asociación ilícita, soborno y revelación de secretos. La titular del juzgado de instrucción número 3 de Martorell aún sigue esta tarde tomando declaración a alguno de los imputados.
El caso se inició en noviembre de 2004, cuando llegó al puerto de Barcelona un contenedor cargado de gambas congeladas en el que se escondían 1.077 kilogramos de cocaína procedentes de Venezuela y que fue interceptado por los cuerpos de seguridad tras recibir un aviso de la DEA (agencia antidroga norteamericana). Un grupo de delincuentes dedicado al tráfico de droga asaltó, con aparente facilidad el contenedor, precintado por la Guardia Civil, y robó unos 400 kilogramos de la sustancia incautada previamente, lo que levantó sospechas de que podría haber agentes policiales en la trama.
No obstante, no fue hasta principios de febrero que la investigación dio un giro a raíz de la declaración de uno de los acusados del robo, lo que permitió a la Fiscalía Anticorrupción presentar un informe ante el juzgado para apremiarle a adoptar medidas sobre los agentes supuestamente involucrados. Dichos agentes han seguido trabajando en sus destinos ya que, pese a tener un expediente abierto, no se ha tomado ninguna medida sancionadora a la espera de la resolución judicial, han informado a Efe fuentes de la Guardia Civil.
El robo de los 500 kilos de droga fue descubierto en julio de 2006 y procedía de un contenedor de 1.077 kilos de cocaína que estaba bajo vigilancia policial en el Puerto de Barcelona a petición del departamento de narcóticos de Estados Unidos.
TEMAS RELACIONADOS: