La estación de cercanías de Sol, en el centro de Madrid, ha sido inaugurada este sábado, con dos años de retraso, para convertirse en un eje de comunicación con las dos estaciones del AVE de la ciudad y, en 2010, con el aeropuerto de Barajas. Culmina así un proyecto que empezó a gestarse en 2001, con el PP en el Gobierno central, y termina ahora con los socialistas en el poder.
El Gobierno de
José Luis Rodríguez Zapatero y la
Comunidad de Madrid ponen fin a casi seis años de confrontación con la inauguración de la nueva
estación de Cercanías en la Puerta del Sol, que ha tenido lugar este sábado, aunque la apertura al público no será hasta el domingo a las 5.15, cuando salga el primer tren de Atocha. Zapatero ha acudido hasta el
kilómetro cero de la capital para cortar la cinta de esta gran infraestructura, que además de permitir a los viajeros llegar hasta este punto desde Atocha sin necesidad de trasbordo, cuenta con la caverna más grande del mundo.
Foto de familia. Efe
Zapatero ha estado acompañado en su visita por el ministro de Fomento,
José Blanco, la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz-Gallardón. Lejos de las polémicas y los enfrentamientos de antaño, todo han sido alabanzas y agradecimientos entre Zapatero y Blanco con Aguirre e incluso entre la presidenta de la Comunidad y Gallardón. De hecho, la presidenta madrileña aseguró que la estación de Sol "va a ser un símbolo de la colaboración institucional".
Sin polémicaGracias al clima de entendimiento generado con el nuevo ministro de Fomento, José Blanco, este encuentro estará alejado de las polémicas que acompañaban a todos los actos en los que Aguirre coincidía con la ex responsable del ramo
Magdalena Álvarez. De hecho, las obras de la estación supusieron uno de los puntos más conflictivos.
Vista exterior de la estación. Efe
Con forma de
'caleidoscopio urbano', la boca de la estación ha sido el broche final a este trabajo que se inaugura con casi dos años de retraso y tras más de cinco años de obras en la plaza, donde además de las de Fomento, se sumaron los trabajos de ampliación de la línea 3 de Metro que llevó a cabo el Gobierno regional la pasada legislatura. No obstante, en cada una de las presentaciones, Fomento recuerda que si las obras se retrasaron fue, en parte, por el hallazgo en mayo de 2006 de los restos que resultaron pertenecer a la cimentación de la antigua
Iglesia del Buen Suceso. La
Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid ordenó paralizar inmediatamente las obras y hasta mediados de enero de 2007 no autorizó la retirada y traslado de los restos.
Ahora ya, con este pasaje olvidado, han levantado un pequeño museo dentro de la estación con los restos de la cimentación, en el vestíbulo de la planta intermedia. Cerca de él se puede ver el reloj de la estación que, en homenaje al histórico de la
Puerta del Sol, simboliza sus campanadas de Fin de Año. El nuevo vestíbulo, de
7.500 metros cuadrados, complementa el ya existente de Metro (con conexión a las líneas 1, 2 y 3) y conecta con él en tres niveles, por donde discurrirán, según las estimaciones de Renfe, unos 70.000 viajeros al día.
Esta nueva estación permite conectar además la red de
Cercanías con las dos estaciones de alta velocidad, de forma que en tres minutos se estará en Atocha y en siete minutos, a
Chamartín. Además, en 2010, cuando lleguen las Cercanías hasta la Terminal 4 de Barajas, se tardarán unos 20 minutos en llegar desde el aeropuerto hasta Sol.