América

Zapatero se suma al rechazo de "toda la comunidad internacional"

golpe de estado en honduras

Lunes 29 de junio de 2009
Zapatero ofrece todo su apoyo a la OEA para devolver la democracia a Honduras. Es una de las múltiples reacciones al golpe de Estado en Honduras, acogido con preocupación y condena en el continente americano.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha mostrado su total respaldo a los esfuerzos de la Organización de Estados Americanos (OEA) para restablecer las instituciones democráticas en Honduras y le ha ofrecido todo el apoyo de su Ejecutivo. "Toda la comunidad internacional ha reaccionado en contra y debemos perseverar para que se alcance una salida en Honduras con dos principios: el mantenimiento y la restitución del principio democrático y del respeto a los poderes instituidos, y el diálogo y acuerdo institucional", ha manifestado.

Militares mantienen tomada la Casa Presidencial. Efe


Estados Unidos encabeza el respaldo de los países americanos a Manuel Zelaya y lo reconoce como único "presidente constitucional" a pesar de haber sido destituido por el Congreso de Honduras, que nombró a Roberto Micheletti como nuevo mandatario. El presidente de EEUU, Barack Obama, pide "respeto a las normas democráticas" y la resolución de las disputas a través de un "diálogo libre de interferencia exterior". Funcionarios de alto rango del Gobierno estadounidense consideran que es "difícil tomar en serio" la presunta carta en la que el mandatario hondureño presentó su renuncia, según anunció el Parlamento, por lo que su país reconoce solamente a Zelaya como jefe del Gobierno.

Al respecto, el embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens, aclaró que su Gobierno desconocía los planes contra Zelaya y que es a él a quien su país reconoce como "único presidente" de la nación centroamericana. A su turno, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, afirmó que la acción "viola los preceptos de la Carta Democrática Interamericana y debe ser condenada por todos". "Esta es una posición importante, tan importante como la de Brasil o la de Unasur", declaró sobre la reacción estadounidense el mandatario venezolano, Hugo Chávez, quien convocó a una reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) para hoy en Managua.

Chávez, sin embargo, señaló que habría que indagar "hasta dónde la CIA (la central de Inteligencia de EE.UU.) y esos organismos imperiales tienen que ver" con la crisis. El Grupo de Río, que reúne a los gobiernos de 22 países de América Latina, expresó "su más enérgica condena al golpe de Estado" y exigió la restitución en el cargo de Zelaya, sin hacer mención del juramento de Micheletti.

El Consejo de ministros de Relaciones Exteriores del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) desconoció desde Managua a cualquiera que de forma "ilegítima y espuria pretenda instalarse en Honduras, producto de este intento de ruptura del orden constitucional".

Otra voz de rechazo fue la del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien llegará a El Salvador para tratar con el presidente Mauricio Funes lo ocurrido en Honduras, y que aclaró durante la reunión extraordinaria del Consejo Permanente del organismo que Zelaya "no ha pedido asilo político" en Costa Rica, a donde fue obligado a trasladarse después de ser detenido por militares.

En Centroamérica, Álvaro Colom, de Guatemala, dijo que su Gobierno solo reconoce a Zelaya como presidente constitucional de Honduras, y no a Micheletti. El costarricense Óscar Arias instó a las Fuerzas Armadas a "restablecer el orden", mientras que el salvadoreño Mauricio Funes expresó su "profundo repudio y enérgica condena" a lo acontecido, y el canciller panameño, Samuel Lewis Navarro, dijo que "el sistema interamericano está a prueba para restablecer de manera inmediata el orden constitucional".

Tras conocer la decisión del Congreso hondureño, la mandataria chilena, Michelle Bachelet, aseguró en su calidad de presidenta pro témpore de Unasur: "no apoyamos ninguna ruptura del orden institucional del estado de Derecho que comprometa a la estabilidad de la República de Honduras".

Bruno Rodríguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores, denunció "el carácter criminal, brutal de este golpe de Estado" y responsabilizó a las Fuerzas Armadas por la vida de la canciller hondureña, Patricia Rodas, quien fue arrestada junto con el embajador cubano en ese país, Juan Carlos Hernández, que ya fue liberado, y trasladada a la Base de la Fuerza Aérea en Tegucigalpa.

TEMAS RELACIONADOS: