Tras la llegada al poder del PSE, gracias a su acuerdo con el PP tras la firma del acuerdo de bases para el cambio democrático al servicio de la sociedad vasca, la bandera española ondea en la sede de la Lendakaritza, el euskera ha dejado de ser la lengua vehicular de la enseñanza vasca y se están eliminando los espacios de impunidad. En lo que llevamos de verano, se han detenido a 160 personas por enaltecimiento del terrorismo. Ares acaba de pedir a los ayuntamientos a que endurezcan los requisitos de apertura de "txosnas" (casetas festivas) en fiestas y no den permiso a aquellas que están para dar soporte social a Eta.
PSOE y PP firmaron el pasado mes de marzo un
acuerdo de bases para el cambio democrático al servicio de la sociedad vasca. Algo que se vio plasmado en el voto favorable de los populares en la investidura de Patxi López y que hizo que se constituyese el primer gobierno no nacionalista de la historia democrática del País Vasco.
El acuerdo proponía dejar atrás "las políticas de confrontación, de división y de enfrentamiento, que tensionan a la sociedad, separan a las fuerzas políticas y democráticas y generan inseguridad, inestabilidad e incertidumbre". Con Patxi López como lendakari se cumple, por tanto, uno de los primeros objetivos como es el
reconocimiento de la pluralidad de la sociedad vasca, atendiendo también a los ciudadanos no nacionalistas, y la
alternancia política tras 30 años de gobiernos del PNV. No hay que olvidar, además, que López prometió que se basará en el
Estatuto de Guernica y en la Constitución española, algo que es inédito.
La política en defensa de las libertades y contra el terrorismo ha cumplido la
creciente eliminación de los espacios de impunidad, donde los terroristas muestran su apoyo a sus dirigentes. El nuevo gobierno vasco ha explicado a
EL IMPARCIAL que ya ha eliminado multitud de "muros de la vergüenza", sin embargo, todavía tienen que desaparecer muchos otros.
Después de la detención por enaltecimiento del terrorismo de
más de 160 personas en lo que va de verano -frente a 14 del año pasado-, la imputación de 21 individuos, la detención de once y la apertura de 25 expedientes por la celebración de manifestaciones prohibidas, el Gobierno vasco tiene claros su objetivo: "el Departamento de Interior impedirá que en lo sucesivo se exhiban fotos de presos, en cumplimiento de los autos de la Audiencia Nacional".
Patxi López comparece en la Lendakaritza junto a Manuel Chaves y con la bandera española de fondo, por primera vez.
El propio consejero de Interior del Gobierno Vasco, Rodolfo Ares, ha hecho un llamamiento a los ayuntamientos del País Vasco para que endurezcan los requisitos de apertura de "txosnas" (casetas festivas) en fiestas y no den permiso a aquellas que están para dar soporte social a Eta.
Ares ha hecho un balance "muy positivo" de la actuación de la Ertzaintza pero ha dicho que necesita "el apoyo de todos". También ha hecho un llamamiento "a esa parte de la ciudadanía que desgraciadamente se ha podido acostumbrar a la simbología etarra" y les ha pedido "que no se dejen vencer por la resignación y la apatía y pasen de largo, y no entren en establecimientos que exhiban imágenes que enaltecen a los asesinos o los que amenazan a esta sociedad".
Respecto a las críticas de algunos dirigentes políticos a la política de su Departamento en esta materia, Ares ha asegurado que la Ertzaintza ha actuado con "mesura" y "profesionalidad, "aplicando las decisiones judiciales y la ley, como era su obligación".
Rodolfo Ares ha considerado "injustas" las declaraciones de Joseba Egibar (PNV) o Patxi Zabaleta (Aralar) y ha lamentado "que digan que no hay que actuar para evitar problemas" porque eso sería "una falsa normalidad".
Ha reprochado a Egibar que equipare a la Policía vasca con los "intolerantes" y ha advertido de que, "aunque algunos quieren que desistamos, no vamos a cansarnos" y "no nos cansaremos de retirar carteles, pancartas y en no autorizar manifestaciones convocadas para dar cobertura de Eta"
Las
pintadas en favor de Eta que figuraban en algunas calles del Casco Viejo de Bilbao tras la primera noche de las fiestas, fueron borradas por el servicio local de limpieza, en ocasiones acompañados de miembros de la Policía Municipal de Bilbao. Los servicios de limpieza municipales tienen la orden durante todo el año de quitar pintadas y carteles de la vía pública, ya que, con frecuencia, el Casco Viejo de Bilbao amanece con pintadas durante los fines de semana.
Agentes de la Ertzaintza retiraron estos días fotografías de presos de Eta y otros carteles alusivos a ese colectivo del local de la sociedad Kirruli, una taberna ubicada en el barrio bilbaíno de Indautxu, según informaron fuentes del departamento vasco de Interior. La actuación policial se desarrolló, después de que la Policía Autónoma Vasca tuviera conocimiento de que dentro del establecimiento, situado en la calle María Díaz de Haro de Bilbao, habían colocado diversos carteles relacionados con presos de ETA.
Por primera vez en la Democracia,
el Gobierno Vasco colocó en la sede de la Lendakaritza, en el Parlamento Vasco y en la Casa de Juntas de Guernica una bandera española junto a la ikurriña y a la bandera europea. Con este gesto, Patxi López cumplió la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que ordenaba que la bandera española debía ondear permanentemente en el exterior de los edificios de la Administración autonómica vasca y ocupar un lugar preferente en su interior.
A pesar de ello, unos desconocidos quemaron hace unas semanas la bandera española que ondeaba en la Casa de Juntas de Guernica y realizaron una pintada con la leyenda "Gurea ikurriña" (nuestra bandera, la ikurriña).
Desde el 18 de agosto se pueden contemplar la ikurriña, la bandera de España y la europea en el exterior del Palacio de Ajuria Enea, en Vitoria. Salvo en alguna ocasión muy especial y de forma temporal, como un almuerzo que ofreció el lendakari José Antonio Ardanza a los Reyes de España, nunca habían ondeado las enseñas en el exterior de la residencia oficial del lendakari.
Parlamento Vasco.
Casa de Juntas de Guernica.
También se han impedido homenajes a etarras. Hace unas semanas conocíamos la noticia de que el delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, había ordenado a la Abogacía del Estado que interpusiera
un recurso contra el acuerdo por el que el programa de fiestas de la localidad guipuzcoana de Hernani incluía un homenaje a los presos de Eta.
También el juez Garzón atendió la petición del fiscal de
ilegalizar los tres actos de apoyo a los presos de Eta convocados los días 14 y 15 de agosto en San Sebastián por enaltecer del terrorismo.
Garzón, además, declaró ilegal la manifestación convocada por la izquierda abertzale en Bilbao para el viernes 21, día grande de las fiestas de la capital vizcaína, porque "obedece a una clara estrategia" de Batasuna-Ekin "y, por tanto, bajo la dirección de Eta".
Por su parte, el juez Eloy Velasco
prohibió los actos convocados para el 14 de agosto por Etxerat y el club de rugby Gernika, y el día 15 por la asociación cultural Aiuru, dentro del programa de fiestas de
Guernika-Lumo (Vizcaya), por encubrir "actos de homenaje a diversos presos de Eta". Aún así, los grupos de apoyo a presos mantuvieron sus convocatorias.
El Ayuntamiento de Gernika decidió no celebrar el pregón de las fiestas locales, que había sido prohibido por la Audiencia Nacional y que debía ser protagonizado por el colectivo de familiares de presos de ETA, Etxerat, y el Gernika Rugby Taldea, que ha ascendido a División de Honor. Además, se decidió que "en señal de protesta" la tradicional bajada de las cuadrillas se hiciese en "silencio", sin música de las comparsas.
Estos son sólo algunos de los últimos ejemplos del esfuerzo de la Justicia y del Gobierno vasco por evitar el enaltecimiento y el protagonismo de los terroristas en las fiestas locales que han invadido el País Vasco este verano.
Se ha cumplido la promesa de apoyar y reconocer a las víctimas del terrorismo como se observó tras el asesinato del policía Eduardo Puelles. A la contra de la consideraciones de Íñigo Urkullu, presidente del PNV, sobre que "nada había cambiado" en la reacción que tuvo el lendakari tras el último asesinato de Eta, más de 25.000 personas se manifestaron en las calles de Bilbao y dedicaron una fuerte ovación a Puelles, demostrando que estaban unidos contra el terrorismo y que ya no tenían miedo a los terroristas.
A pesar de ello, los etarras volvieron a matar y acabaron con la vida de los agentes
Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva con la explosión de una bomba-lapa en el coche patrulla en el que se encontraban, en el cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Palmanova, próxima a Mallorca.
La
asistencia de las víctimas del terrorismo a la investidura de Patxi López también puso de manifiesto que todo había sido distinto desde el primer momento y supuso un hito histórico.
Es más, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el Colectivo de Víctimas en el País Vasco (COVITE), la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y el Foro de Ermua
expresaron su apoyo al nuevo lendakari en la lucha contra el terrorismo.
En cuanto a las ayudas a familiares de presos etarras recurridas por la Abogacía del Estado, una resolución judicial estableció que se podían conceder este tipo de subvenciones. Sin embargo, Patxi López aseguró que
en los próximos presupuestos desaparecerán ese tipo de ayudas.
El Ejecutivo socialista ha conseguido, además, un fuerte respaldo a las Fuerzas de Seguridad y
la máxima colaboración entre éstas ya ha dado sus frutos con la detención de diversos etarras en las últimas semanas.
El apoyo al Tren de Alta Velocidad (TAV)-AVE y a la "Y" vasca ha estado patente desde el primer momento. Las informaciones que estos días apuntaban a que
la banda terrorista dejan a un lado su estrategia contra los empresarios del TAV por no haber funcionado, podrían hacer realidad otro de los objetivos para el cambio político.
También, tras 13 años sin una reunión de los líderes autonómicos de Navarra y País Vasco, Patxi López mantuvo su primer encuentro con un presidente autonómico con el navarro Miguel Sanz.
El pasado
9 de julio se constituyó la mesa de diálogo social, formada por agentes sociales y Ejecutivo autonómico para adoptar medidas contra la crisis y el desempleo. Ésta se puso en marcha tras las reuniones que éste ha mantenido con sindicatos y la patronal, entre otros agentes sociales, como aseguraron PP y PSOE sobre las políticas para hacer frente a la crisis y al desempleo. Sin embargo, todavía falta por ver la efectividad de la mesa de diálogo social, aunque en su primer encuentro se firmaron dos acuerdos: sobre la mejora de la formación de los afectados por EREs y sobre seguridad laboral.
A pesar de las buenas intenciones, López denunció que los sindicatos nacionalistas no sólo no quisieron participar en la mesa del diálogo social, sino que "quieren boicotearla".
Patxi López anunció en el mes de junio que ya se habían puesto manos a la obra en cuanto a la
"reordenación" de parte de los Presupuestos para destinar partidas a "lo urgente", especificando que la lucha contra la crisis está "en el número uno del ranking" de la prioridades del Ejecutivo vasco.
Sobre el desarrollo del autobobierno en el País Vasco, sólo el lendakari ha aludido a que se
comenzarán a negociar las transferencias con el Gobierno central. Sin embargo, todavía no ha habido frutos en este ámbito.
En cuanto a la educación, como ya consideró la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, combatir el "adoctrinamiento y fanatismo" en las escuelas como método para luchar contra el terrorismo de Eta. Además, apuntó que el cambio de Gobierno en Euskadi podía facilitar esta labor educativa, porque ya han anunciado proyectos piloto para educar en valores.
Sólo un mes después de la toma de posesión del nuevo gobierno,
el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ordenó la suspensión cautelar del euskera como lengua vehicular de la enseñanza, gracias a la querella que la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística había presentado y a pesar de que fueron aprobados tan sólo unos días antes de las elecciones en la Comunidad por el Ejecutivo de PNV y EA.
Por último, las elección de la
nueva dirección de la radio televisión pública vasca Eitb puso de manifiesto la unidad entre PP, PSOE y UPyD para elegir un equipo independiente.
El periodista Alberto Surio, de "El Diario vasco", fue designado director de Eitb y ya adelantó que el ente sería un servicio público comprometido con los valores democráticos, con la causa de la paz y de la convivencia y con el pluralismo. Con ello, y de momento, se cumple la promesa de que se "respete y defienda el marco institucional y los valores democráticos, impidiendo dar cobertura o facilitar espacios a los terroristas, a organizaciones ilegalizadas o a quienes les representan, justifican o amparan sus acciones".
A dos meses de las elecciones en el País Vasco, muchas cosas han cambiado y las bases ya están sentadas, sobretodo en la unidad de PP y PSOE. Sin embargo, todavía quedan cuatro años por delante en los que se comprobará si el primer gobierno no nacionalista ha cumplido sus expectativas y promesas electorales.
¿Qué queda por hacer?El
acuerdo de bases para el cambio democrático al servicio de la sociedad vasca todavía tiene muchos asuntos pendientes.
Las políticas económicas todavía tienen que desarrollarse. Por ejemplo, la
revisión de los Presupuestos Generales para 2009 con criterios de austeridad y eficacia en la gestión, y dando prioridad a la
creación de empleo; el refuerzo de las partidas destinadas a nuevas tecnologías
e+D+i; o los programas y medidas e apoyo a las familias, Pymes, comerciantes y autónomos.
Otro de los asuntos pendientes es el
plan de acceso a la vivienda del conjunto de los ciudadanos, en colaboración con otras instituciones y la aplicación de fórmulas flexibles, incidiendo mucho en el control del precio y propiciando así el máximo empleo en este sector.
También está por ver la
reforma de la Administración, reduciendo estructuras y altos cargos; el desarrollo interno del autogobierno; y la dotación de competencias claras y recursos financieros a los ayuntamientos con la aprobación de la
Ley Municipal.
Además, queda pendiente la búsqueda de
consenso para avanzar en el trilingüismo (euskera, castellano, inglés) y la prohibición de actuaciones sectarias como la imposición de sanciones y la utilización partidista del idioma, o la revisión de los planes de euskaldunización.
En cuanto a la
Sanidad, el Gobierno vasco tiene que elaborar un mapa de necesidades sanitarias y cumplir el compromiso de calidad de vida, desarrollo sostenible y respeto al medio ambiente.