Al menos 156 personas han muerto, 828 han resultado heridas y "varios cientos" han sido detenidas a raíz de las protestas de la etnia musulmana uigur en Urumqi, la capital de región occidental china de Xinjiang.
La policía "arrestó a varios cientos de participantes, incluidas más de diez figuras clave que provocaron los disturbios" en Xinjiang, donde la mitad de la población pertenece a la minoría uigur, de lengua turcomana, señala un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias Xinhua.
Las manifestaciones, en las que participaban entre 1.000 y 3.000 personas, se iniciaron este domingo, de forma pacífica y con grupos uigures en el exilio, como protesta por la muerte de dos uigures en una fábrica de juguetes del sur del país en un linchamiento en el que otros 118 resultaron heridos.
Las autoridades chinas impusieron esta madrugada el toque de queda en la región y "la situación ahora está bajo control". Desde ayer por la noche, testigos presenciales están publicando vídeos y fotos de la protesta en páginas web que son censuradas a las pocas horas.
Algunos indican en sus blogs en internet que fueron uigures de fuera de la capital quienes incitaron a la protesta, al atraer a miles de personas a una manifestación en la céntrica Plaza del Pueblo, hasta que, "sin saberse el motivo, pronto llegó la policía", explica uno llamado Wenni, en su bitácora.
Según este testigo, la policía frenó la protesta y pronto controló la situación, pero entonces empezó a oír una serie de explosiones desde otro lugar de la ciudad, el mercado de Erdaoqiao.
El gobierno de Xinjiang, cuya mitad de población (20 millones) son uigures que llegaron hace siglos, acusa a la líder uigur en el exilio, Rebiya Kadeer, candidata al premio Nobel de la Paz, de haber instigado las protestas a través de mensajes en internet.