hay 156 muertos y más de mil heridos
Martes 07 de julio de 2009
Nuevas protestas en China de miembros de la etnia Uygur y Han. La censura y el toque de queda dejan las calles al ejército. La televisión china CCTV y la agencia de noticias Xinhua han dejado de cubrir esta noticia. El gobierno chino anuncia el castigo de pena de muerte, en lo que dice ser los peores disturbios desde 1949.
A pesar del despliegue militar, se han producido manifestaciones de grupos de la etnia han en Urumqi, que desafían a los militares, cuya función es abortar todo intento de protesta. Horas después, y nada más aterrizar en China Hu Jintao, el gobierno anuncia la pena de muerte para los responsables del conflicto en Xinjiang.
El ejército chino ha tomado las calles durante la noche. La prohibición de civiles en las calles ha sido efectiva gracias a las patrullas de militares con vehículos blindados y a los helicópteros policiales que vigilan Urumqi. Además, se ha llevado a cabo un gran apagón informativo, en el que la agencia oficial Xinhua ha dejado de informar sobre el conflicto étnico, y tampoco aparecen más imágenes de enfrentamientos en la televisión estatal CCTV.
Las protestas de grupos de uigures encontraron respuesta con el gran despliegue policial chino y con grupos armados de la etnia Han, que ocuparon las calles de Urumqi armados con palos y otros objetos contundentes, y marcharon por varias partes de la ciudad pidiendo venganza y amenazando con linchar a los uigures musulmanes.
Periodistas alojados en el Hotel Hoitak aseguraban que había en torno a 1.500 chinos de la etnia Han armados y se concentraron para cantar el himno nacional chino y marchas revolucionarias.
Una protesta de uigures, que se enfrentaron violentamente con la policía china, estalló en la ciudad de Urumqi, capital de la región autónoma de Xinjiang (noroeste). Un grupo de 300 manifestantes, muchos de ellos mujeres, rodeó a unos 60 periodistas extranjeros autorizados por Pekín a viajar a la zona a cubrir las protestas. Los manifestantes gritando "crearon un caos", aseguró un portavoz del gobierno regional.
En las cercanías del aeropuerto, se pueden ver signos de violencia, como coches destrozados, y según señalaron a Efe vecinos de la zona, anoche hubo allí y en otros lugares de las afueras de la ciudad nuevos episodios de tensión entre uigures y policía.
El Gobierno chino acusa a grupos independentistas en el exilio como el Congreso Mundial Uigur de la violencia étnica, aunque la líder de la organización, Rabiya Kadeer, ha negado desde EEUU esta posibilidad y acusa a la policía china de responder con excesiva violencia las protestas.
Las líneas de teléfono fijo y el acceso a internet permanecen cortados en su práctica totalidad en Urumqi. "Cortamos la conexión a Internet en algunas áreas de Urumqi con el objetivo de sofocar las revueltas rápidamente y prevenir la expansión de la violencia a otros lugares", reconoció Li Zhi, jefe del Partido Comunista de China (PCCh) en la ciudad, a la agencia oficial Xinhua.
El conflicto étnico entre chinos y uigures comenzó el 26 de junio, cuando trabajadores de ambas nacionalidades se enfrentaron en una fábrica de juguetes del sur de China, al extenderse el rumor de que seis uigures habían violado a dos niñas chinas.
En esos enfrentamientos fallecieron dos personas y 118 resultaron heridas, mientras que la policía informó hoy de la detención de 15 responsables de la difusión de rumores y los ataques violentos.
A raíz del suceso, entre 1.000 y 3.000 uigures se concentraron en Urumqi para pedir una investigación de los hechos y castigos para los culpables del ataque, una protesta que se inició de forma pacífica pero degeneró en enfrentamientos violentos entre policía y manifestantes, los peores desde las protestas de 1989 en Tiananmen.
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