Las firmas italianas no sabemos si serán las mejores, eso lo dejamos al gusto del consumidor, pero sí las más conocidas. Aunque muchos no puedan ni permitirse el lujo de entrar en una tienda de Moschino, Gucci, Cavalli o Armani (y eso que son de las más asequibles), por nombrar sólo algunas, todos las conocen. Por eso no es de extrañar la expectación que causa la Semana de la Moda de Milán, que en esta ocasión nos presenta las colecciones para el próximo otoño-invierno y que ya está dando sus últimos coletazos.
La última que ha presentado sus propuestas es La Perla, donde el vestido corto ocupa un primer plano, con paillettes con variaciones de luz que dan un efecto de degradado para iluminar las noches de invierno. Los guantes largos son el accesorio elegido para seducir durante el día. La firma crea un estilo sastre propio y una libre interpretación de las costuras, que se ve representada en los dobladillos al vivo y las puntillas, ofreciendo así una feminidad elegante y a la vez despreocupada. Como centro de atención, las espaldas y los escotes, evidenciados por las transparencias y las gargantillas.
Con el negro, beige, maquillaje y marfil con toques de amarillo cuarzo y verde turmalina como paleta de colores, destaca los encajes cubiertos de chiffon, insertados en las prendas de punto, y los tejidos de raso que caen horizontalmente o un único volante que gira sobre sí mismo. Un clasicismo que se rompe con el estampado animal con efecto Gerardo infiltrado en las prendas de lana e impreso en los tejidos de jacquard en negro o dorado. Un lado salvaje que también nos enseña Just Cavalli.
Cavalli y Just Cavalli, entre lo romántico y lo salvajeLa línea más joven de Cavalli ha llevado a la pasarela mini vestidos trapecio con animales estampados, con garzas reales o las anémonas marinas, acompañados con medias que repetían el mismo diseño. Sin renunciar a sus conocidos y salvajes estampados con efecto de la mancha del leopardo, que se llevan en amplias y ligeras túnicas. Para sus jóvenes, Cavalli también presentó vestidos de lana, muy cortos y ajustados, con bandas tricolores de tonos ocres y tierra, y otros con enormes mangas globos. Lo complementos, como los pendientes o collares, son exagerados y largos, realizados con todo tipo de materiales: oro, maderas y piedras preciosas, y las bufandas muy largas. Algo que no tiene que ver con la firma más seria de Roberto Cavalli.
El diseñador abandona entonces sus excesos y apuesto por una mujer romántica sin estridencias, que deja de lado el pantalón y convierte la falda en un elemento imprescindible de su armario. Para el día, el blanco se convierte en el protagonista absoluto, mientras que la noche deja espacio al negro combinado con tonos pastel que se adaptan a cada ocasión. Vestidos con estampados florales, en organza o tul, con escotes palabra de honor o de pico, acentúan las formas femeninas en una firma en la que las faldas globo o con vuelo terminan encima de la rodilla y donde los botines de tacón alto se convierten en los perfectos aliados a la hora de mostrar unas piernas estilizadas. Una colección muy "glamourosa", al igual que Roberto Cavalli espera que se conviertan sus nuevos clubes nocturnos. El primero, que llevará por nombre "Cavalli Clubs" se inaugurará en Dubai en octubre y "todo será muy al estilo Cavalli, desde los muebles y la vajilla, hasta las pinzas para hielo. Quiero que cada rincón tenga un toque del pasado, presente y futuro", ha declarado el propio diseñador y empresario.
Gucci se decanta por el lujo más rebeldeLa firma rompe con sus propuestas más clásicas y presenta una mujer atrevida y un poco arrogante, que ama el lujo incluso en las prendas más "hippies". Camisas anchas y vestidos vaporosos se adornan con collares que se superponen en el cuello para lograr esa imagen de sofisticación a partir de la combinación de prendas sencillas. Gucci se llena de influencias propias del movimiento punk de los setenta y de la "subcultura" rock de los ochenta, con chaquetas de piel o con apliques de pelo, que se combinan con pantalones estrechos en colores oscuros y ostentosos cinturones.
Antonio Marras y Moschino, con aire masculino El modisto italiano que trabaja para Kenzo presenta una mujer de aire sobrio y masculino en su nueva colección. Para ellos, la viste con americanas de raya diplomática que combina con anchas camisas y pañuelos atados al cuello al más puro estilo "dandy" inglés. Los complementos adquieren gran protagonismo y entre ellos destaca el uso de sombreros que evocan a los utilizados por los judíos ortodoxos. Moschino, por su parte, nos ha mostrado una colección fiel a su estilo pero más sobria de lo normal, en la que el gris ha sido el color protagonista. Las gasas y los volantes para la noche hacen que la mujer se vea elegante y sexy. Otras de las piezas clave han sido los abrigos y chaquetas de corte militar que dan un aire masculino.
Armani y Missoni, vaporosos y transparentesGiorgio Armani sorprendió mostrando una colección inspirada en culturas lejanas como la china o japonesa, sin olvidar los clásicos pantalones "maxi", en tejidos cálidos y con cortes sencillos. Faldas largas estampadas de seda y chaquetas cortas de terciopelo, que dieron un toque oriental a la pasarela. La firma italiana propuso vestidos largos plisados, de colores oscuros, aunque muy brillantes y bolsos grandes. Y en su línea más joven, Emporio Armani, dejó ver una colección con trajes chaqueta de raya diplomática o príncipe de galas; capas de lana en blanco o negro, y siempre con el tradicional zapato bajo. Los trajes pantalón son cómodos y amplios, con chaquetas toreras que se detienen en la cintura, o que prosiguen marcándola exageradamente. Y cuando se quiere sorprender, la firma propone los brillos y lentejuelas en chaquetas, vestidos, bolsos y elegantes boinas. El único color permitido es el fucsia, presente en algunas camisas y cinturones. Missoni también propuso el estilo vaporoso y entre los materiales predominaron el cachemire, la organza y el mohair. Como tonos base, el gris y el negro amalgamadas con colores pistacho, frambuesa, petróleo y amarronados.
Aún quedan curvasAdemás, pudimos disfrutar de otras marcas italianas como Salvatore Ferragamo, Etro y Prada, en una semana no exenta de polémica. Dolce & Gabbana, que han mostrado una mujer inspirada en la reina británica, con pañuelos en la cabeza y grandes foulares, han calificado de "payasada" la manera de organizar los desfiles. "Es un circo sin sentido, donde se sacrifica a los diseñadores importantes, los jóvenes no crecen y basta pagar para poder desfilar", han explicado en una entrevista. Agárrense, para la próxima temporada decimos, que llega curvas, y no precisamente las que presentó Elena Miró con sus diseños con tallas grandes.