le pegaron dos tiros en la nuca
Viernes 10 de julio de 2009
Desde 1997, el 12 de julio es una fecha especial para todos los españoles. Aquel día Eta asesinó a Miguel Ángel Blanco, un concejal del PP en Ermua (Vizcaya), al que Eta había secuestrado con el objetivo de lograr el reagrupamiento de presos de la banda en el País Vasco. Finalmente, su chantaje no dio resultado pero el hecho en cuestión consiguió unir a toda España, incluyendo a las diferentes entidades políticas, en una misma dirección de apoyo a la víctima, al seguir minuto a minuto, con angustia, lo que sucedía con la esperanza de que no se cumpliera la amenaza de los terroristas.
Corrían las 15:40 horas del jueves 10 de julio de 1997, cuando Blanco tomaba un tren de cercanías con destino a Eibar para ir a su trabajo. Después de cinco estaciones, llegó al municipio vasco. A la salida, una mujer le enseña una pistola y le dice que tiene que acompañarla. A continuación, la banda terrorista realiza una llamada al periódico Egin, en la que exige al Gobierno de José María Aznar un acercamiento de los presos al País Vasco antes de 48 horas como condición indispensable para su liberación. De esta forma, comenzó el principio del fin de la vida del concejal.
“Mi hermano era un presa fácil, llevaba una vida con una rutina y unos horarios fijos y eso facilitó su secuestro. No tuvo nada que ver que fuera Miguel Ángel Blanco, le mataron porque los terroristas son unos cobardes que sólo saben utilizar las armas para conseguir lo que quieren” explica a EL IMPARCIAL la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco, Mari Mar Blanco.
Una vez que la noticia del secuestro había sido publicada en los medios de comunicación, se vivió una de las situaciones más dramáticas: el padre de Blanco regresó a su casa de trabajar y se enteró por la prensa de que Eta había secuestrado a su hijo. Entonces, los vecinos del pueblo se echaron a la calle pidiendo la liberación del concejal, surgiendo así el denominado “espíritu de Ermua”, una expresión de solidaridad de toda la sociedad con la víctima de la banda terrorista de Eta.
Pasaban los minutos y la preocupación iba aumentando considerablemente, ya que el plazo dado al Gobierno se terminaba y todavía no había noticias del concejal. Mari Mar Blanco, que por entonces estaba estudiando en Escocia, se vio obligada a regresar con urgencia a Bilbao y comenzar a trabajar en la liberación de su hermano.
“Cuando llegué a Ermua empecé a ser consciente de lo que realmente estaba ocurriendo y de que Miguel podía morir, antes creía que simplemente era una pesadilla y algo que iba a pasar”, recuerda la hermana de Miguel Ángel.
Pero lo peor estaba por llegar. Eran las 16:00 horas del 12 de julio y ya habían pasado las 48 horas de plazo. España unida, con los brazos altos y las manos pintadas de blanco, en las plazas mayores de las diferentes ciudades del país, pedía a gritos a los terroristas que no asesinaran al joven concejal.
La televisión jugó un papel importante ya que retransmitió todas las manifestaciones y de alguna forma colaboró en esa unión histórica de todo el país con un único objetivo: evitar la muerte de Miguel Ángel Blanco Garrido. De hecho, se ha llegado a considerar el 12-J como el día de la televisión, al igual que el 23-F, fue calificada como la fecha histórica de la radio.
Por desgracia los peores presentimientos se cumplieron y a la hora prevista, en la localidad de Lasarte (Guipúzcoa), Eta pegó dos tiros al concejal desoyendo todas las peticiones de las anteriores 48 horas. Pese a ello, el cuerpo fue encontrado con vida y trasladado de inmediato al hospital. Poco se pudo hacer por su vida ya que la bala le había provocado unas lesiones muy profundas en el cerebro y, pese a que había indicios para ser optimista, finalmente falleció en la madrugada del sábado.
Doce años después Eta sigue matando, y, aunque estuvo un tiempo sin utilizar las armas, continúa asesinando y como anunció hace algunos días el ministro del Interior, Alfredro Pérez Rubalcaba, “intentará volver a matar”.
“Con la llegada de Patxi López al gobierno se están sentando buenas bases y se pueden escuchar palabras positivas para que se conduzca al debilitamiento definitivo de la banda terrorista Eta”, ha subrayado Mari Mar Blanco, hermana del concejal asesinado hace hoy doce años.
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