El presidente estadounidense, Barack Obama, declaró este sábado que su viaje a Ghana sirve para demostrar que el continente africano no "está aislado del mundo" en sus primeros comentarios al inicio de su primera visita a un país del África subsahariana tras asumir el cargo.
El presidente estadounidense, Barack Obama, realizó este sábado un llamamiento a todo el continente africano para que mejore la gobernanza para que se corresponda con la ayuda al desarrollo destinada a la región por el resto del mundo, y defendió una mayor responsabilidad de los propios africanos en la tarea de erradicar la guerra, la corrupción y las enfermedades que asolan al continente.
El presidente estadounidense destacó a Ghana como "un modelo de éxito" para África, aplaudiendo su economía "bien gestionada" y subrayando el interés de Estados Unidos en el desarrollo del continente.
Obama realizó estos comentarios tras reunirse con su homólogo ghanés, John Atta Mills, elegido según los observadores internacionales tras unos comicios libres y transparentes el pasado mes de diciembre. Mills, en respuesta, consideró que la visita de Obama es una señal positiva que anima al país a mantener sus logros democráticos.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destacó hoy durante su discurso ante el Parlamento ghanés la relevancia que los países en vías de desarrollo tendrán durante el siglo XXI, en el que cuenta "no sólo por lo que sucede en Roma, Moscú o Washington, sino lo que acontece en Accra también".
Según Obama, la creciente importancia de países que hasta ahora no habían jugado un papel destacado en la comunidad internacional "es muy real en unos tiempos en los que los límites que puedan existir entre personas se ven sobrepasados por las comunicaciones".
"Vuestra prosperidad puede expandir la de América, vuestra sanidad y seguridad pueden contribuir a la del resto de los países, y la fuerza de vuestra democracia puede ayudar al desarrollo de los derechos humanos para gente de todo el mundo", dijo Obama durante el primer discurso oficial que pronuncia en un país del África Subsahariana.
"El desarrollo depende de la buena gobernanza. Ese es el ingrediente que ha faltado hasta ahora en muchos lugares, desde hace demasiado tiempo. Ese es el cambio que puede desatar el potencial de África. Y esa es una responsabilidad que sólo pueden asumir los africanos", afirmó Obama en su discurso ante el Parlamento ghanés.
En su primera visita a un país del África Subsahariana, Ghana, Obama destacó los logros de este país como ejemplo de democracia para el resto del continente. El propio presidente ghanés, John Atta Mills, manifestó su agradecimiento por el gesto que supone la visita de Obama. "Nos gusta el gesto positivo que supone esta visita. Nos anima a consolidar los logros que hemos alcanzado en nuestro proceso democrático", afirmó Mills.
En su discurso, Obama esbozó las líneas generales de su política exterior para África y destacó la importancia de gestionar adecuadamente la ayuda de Estados Unidos y otros países al continente. "El auténtico indicio del éxito no es que seamos una fuente de ayuda que permita a la gente sobrevivir, sino que seamos socios en el desarrollo de la capacidad de cambios transformadores", dijo.
El mandatario estadounidense arremetió contra otros males endémicos del continente, como la corrupción o las violaciones de los Derechos Humanos, males que, advirtió Obama, suponen un obstáculo para el crecimiento y el desarrollo de África. "Ningún país crea riqueza si sus líderes utilizan la economía para su enriquecimiento personal o si los narcotraficantes pueden comprar a la Policía. Ningún negocio quiere invertir en un lugar en el que el gobierno se quede con el 20 por ciento", enfatizó.
"No se equivoquen. La historia está del lado de los valientes africanos y no de quienes emplean los golpes de Estado o cambian las constituciones para permanecer en el poder. África no necesita hombres fuertes, sino instituciones fuertes", afirmó Obama. Sin embargo, matizó que su país no intenta imponer un sistema de gobierno a ningún país y prometió aumentar la ayuda destinada a las "instituciones e individuos responsables".
El dirigente estadounidense también hizo referencia a las enfermedades que afectan tan gravemente al continente. "Sobre los esfuerzos del presidente (George W.) Bush seguiremos sacando adelante la lucha contra el VIH/sida. El objetivo es poner fin a las muertes por malaria y tuberculosis y erradicar la polio", explicó.
En su discurso, Obama también mencionó los graves conflictos armados que afectan a varios países del continente. "Cuando hay un genocidio en Darfur y terroristas en Somalia no se puede hablar de problemas exclusivamente africanos, son desafíos a la seguridad global y requieren una respuesta global. Por eso, estamos dispuestos a colaborar mediante la diplomacia, la ayuda técnica y logística y a apoyar los esfuerzos para que los criminales de guerra rindan cuentas", subrayó.
Obama visitará también hoy el Cape Coast Castle, una fortaleza construida durante la época del tráfico de esclavos hacia América, una visita de significado especial para el primer presidente afroamericano. Aunque Obama es hijo de un emigrante keniano, su esposa Michelle sí es descendiente de esclavos.
Obama, de ascendencia keniana, sorprendió al mundo al anunciar que su primera visita oficial al África Subsahariana sería a Ghana, y no a Kenia, como se esperaba, una decisión que se basó, según el gobierno estadounidense, en su deseo de premiar al país por su estabilidad democrática de los últimos años.
"Llevo sangre africana en mis venas, y la historia de mi propia familia refleja las tragedias y los triunfos del pasado de África", afirmó Obama, quien destacó en su discurso que gran parte de las promesas hechas después de la independencia africana de los colonos todavía no se han cumplido.
Sin embargo, el mandatario dijo también que "Occidente no es responsable de la destrucción de la economía de Zimbabue de la pasada década, ni de las guerras en las que se han utilizado a niños como soldados".