Opinión

Empeora situación de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos

Isabel Flores Romero | Miércoles 15 de julio de 2009
Todo parece indicar que lejos de mejorar la situación de los inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos, empeorará todavía más. A pesar de la presión que están ejerciendo actualmente varios grupos proinmigrantes para obtener una reforma migratoria, abogados aseguran que eso no será posible sino hasta el 2011, 2012 o quizá, hasta el siguiente periodo presidencial.

De acuerdo con abogadas expertas en la materia de migración en el estado de Michigan, la reforma migratoria es la última prioridad para el Congreso en este momento. Si la situación económica no estuviera como se encuentra ahora, entonces si habría posibilidad, pero cuando hay un nivel de desempleo tan alto, la gente quiere echarle la culpa a alguien y en lugar de señalar a los verdaderos culpables (bolsa de valores), se les hace fácil ver al inmigrante como el enemigo. Especialmente porque al haber una reforma, habrá más competencia para la poca disponibilidad laboral.

Es por eso que lejos de que mejoren las cosas para los inmigrantes indocumentados, se empeoran. Las redadas continúan y en algunos estados se deporta hasta a los que están en proceso de nacionalización. La imposibilidad de tener una licencia de manejo si no se es residente legal en el país es otro factor muy importante ya que actualmente muchos tienen vigente todavía las licencias que lograron obtener antes de que éstas fueran prohibidas, pero las fechas de expiración se acercan y cuando esto suceda, no habrá nada que se pueda hacer para manejar legalmente. Además de que la licencia sirve como identificación oficial para tener acceso a los servicios básicos de vivienda y para abrir cuentas de banco, por lo que ahora el cliente se ve en la necesidad de manejar efectivo, afectando todavía más la situación economía.

Lo más nuevo, el Senado quiere obligar al Departamento de Seguridad Interna a que cumpla una regla propuesta durante el gobierno de George W. Bush por la cual los empleadores deberán despedir a trabajadores inmigrantes si sus nombres no coinciden con sus números de identificación de Seguridad Social.

Además, la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, anunció el acuerdo de colaboración de la policía local con agentes federales de inmigración para el arresto de extranjeros criminales, programa 287g. En otras palabras, la policía local tendrá la facultad de deportar a cualquier indocumentado que considere sospechoso, bajo algún pretexto de ser amenaza para la comunidad. Por supuesto, los indocumentados podrán recibir todos los abusos del mundo y jamás acudirán a la policía por miedo a la deportación.

De esta manera, las puertas para que un inmigrante indocumentado pueda movilizarse, trabajar y vivir en Estados Unidos se cierran cada vez más. Y por si eso fuera poco, los crímenes de odio aumentan. Un informe de la Confederación de Liderazgo sobre Derechos Civiles indico que los crímenes de odio contra los hispanos se incrementaron 40 por ciento entre 2003 y 2007 gracias a la retórica antiinmigrante de muchos programas de radio, televisión e Internet, así como a grupos de odio opuestos a la reforma migratoria.

Con este panorama tan desalentador, muchos inmigrantes prefieren darse la vuelta y regresar a su país de origen, sin embargo, una gran mayoría aguanta todo eso y mucho más porque tienen fe en que llegue la tan esperada reforma migratoria, la cual estoy segura, decepcionará a un gran número de indocumentados que anhelan no una reforma, sino una amnistía.

Habrá que preguntarse a ¿cuántos ayudará realmente dicha reforma? Existen varias propuestas de ley para la reforma y en entrevista con una de las abogadas de inmigración, comenta que la más fuerte hasta el momento es la que propone la legalización de trabajadores del campo que comprueben un largo historial de trabajo con la condición de que sigan en el campo para que de esa manera, no representen competencia para los ciudadanos americanos en otras posiciones.

¿Qué pasará entonces con el gran sueño de la reforma migratoria de todos los inmigrantes indocumentados que trabajan en fábricas, hoteles, restaurantes, supermercados y/o profesionales que ayudan de manera contundente al desarrollo de la economía de ese país? Ciertamente como muchos comentan, hay que ir poco a poco, pero si se ha esperado tantos años para llegar a este punto, ¿Cuántos más habrá que esperar para obtener otro avance?

¿Será que cuando llegue el momento, la tan esperada reforma sea solo una ilusión y se quede en el tan anunciado “sueño americano”?

Ojala que los funcionarios estadounidenses, sin importar partido político, aprendieran un poquito del alcalde de San Francisco, Gavin Newson, quien anunció que en agosto dará inicio al proceso de inscripción de indocumentados para la expedición de identificaciones, ya que esa ciudad los estima como seres humanos y no les interesa su situación migratoria. Increíble, pero cierto.

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