Las llamas han arrasado más de 4.000 hectáreas
Miércoles 15 de julio de 2009
Continúan los incendios por la Península Ibérica. Este martes en la Base Militar de Chinchilla de Montearagón, en Albacete, el incendio ha sido declarado de nivel 2 y se ha solicitado la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) al estar en la zona de caída de proyectiles. Por otro lado, el fuego de Sierra Cabrera está estabilizado aunque “dos focos siguen activos”.
El incendio que comenzó en la Base Militar de Chinchilla de Montearagón, en Albacete, ha sido declarado de nivel 2 y se ha solicitado la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) al estar en la zona de caída de proyectiles
Así lo ha explicado esta tarde, en rueda de prensa, el delegado de Medio Ambiente en Albacete, Antonio Mompó, quien ha justificado la decisión en que los medios no puedan entrar en el lugar del incendio, sino actuar desde fuera para evitar que se propague a su alrededor.
Montó ha confirmado que en la zona se ha escuchado alguna explosión que podría deberse a algún proyectil que cayó en prácticas de los militares y no explotó en su momento y sí ahora como consecuencia del incendio.
Además, ha habido dos ocasiones en las que el incendio ha traspasado esta zona y ha salido del campo de maniobras e incluso ha ardido algún aerogenerador de un parque eólico cercano, aunque estas situaciones se han controlado y actualmente no existe ningún tipo de peligro para la población más cercana, que es Pozo Lorente, situada a cuatro kilómetros del lugar donde se ha declarado el incendio, entre ese término municipal e Higueruela.
En la zona se encuentran trabajando ocho medios aéreos, de los que cuatro son aviones de carga en tierra, tres helicópteros con dos retenes aerotransportados y un helicóptero de gran capacidad. También hay doce medios terrestres, entre retenes, patrullas y máquinas y se encuentran unas 86 personas, entre trabajadores de la campaña de incendios, Guardia Civil y personal de la propia base militar.
Mompó ha insistido en que la principal dificultad radica en que "no podemos entrar en la zona" y hay que esperar a que, en esa zona de caída de proyectiles, "el incendio se apague por sí solo".Ha explicado que la vegetación de la zona son pastos, matorral y algo de pinar y ha incidido en que el pueblo más cercano, Pozo Lorente, "está a una distancia todavía considerable del incendio".
Las causas del incendio todavía se desconocen, al igual que la superficie quemada, puesto que al no poder acceder a la zona del incendio todavía no ha podido ser cuantificada. Mompó ha explicado que los medios aéreos están trabajando para rebajar la intensidad del fuego cuando se acerca al cortafuegos perimetral y los terrestres para evitar que el incendio se extienda a otras zonas, aunque ha lamentado que, por el momento, "no está controlado".
Por otro lado, en Almería, la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, ha confirmado que el incendio que afecta al paraje natural de Sierra Cabrera está estabilizado aunque "dos focos siguen activos".
Castillo se ha desplazado esta tarde hasta Turre para mantener una reunión con los técnicos del Puesto de Mando Avanzado que trabajan en las labores de extinción. En declaraciones a los periodistas, Castillo ha certificado que las 500 personas que fueron desalojadas han sido autorizadas a volver a sus casas de forma gradual, a la vez que ha confirmado que dos viviendas se han visto afectadas por el fuego en la zona de Cortijo Grande, dentro del término municipal de Turre.
Ha explicado que en las labores de extinción están trabajando un dispositivo que ronda las 600 personas entre agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, emergencias y los efectivos del Plan Infoca. El "viento" y el "difícil acceso por vía terrestre" a los focos activos están complicando el trabajo en la zona para lograr sofocar las llamas
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