por tercer día consecutivo
Viernes 17 de julio de 2009
Grupos de judíos ultraortodoxos han vuelto a enfrentarse con la Policía israelí para protestar por el arresto de una madre de su comunidad, sospechosa de dejar a su hijo sin alimentación, y por la apertura de un aparcamiento en la jornada del "shabat".
Los disturbios provocados por los ultraortodoxos mantienen en alerta a la policía en todos los barrios ortodoxos de Jerusalén, en su mayoría ubicados al norte de la ciudad.
"Los ataques se centraron contra patrullas policiales, instituciones de gobierno y dependencias municipales", según han dicho fuentes policiales.
La tensión entre las autoridades y los ultraortodoxos estallaron hace varias semanas a raíz de la apertura de un aparcamiento en zonas aledañas al barrio más emblemático de la comunidad, Mea Shearim, en pleno centro. Pero se han agravado a raíz de la detención en los últimos días de una madre ultraortodoxa sospechosa de provocar inanición a su hijo de tres años.
El menor, que llegó a pesar sólo siete kilos, se encuentra ingresado en un hospital de Jerusalén en situación grave, resultado de presuntos abusos cometidos por su madre, que presumiblemente padece el síndrome de Munchaussen.
Este síndrome consiste en el abuso de un menor bajo la tutela del adulto afectado con el único fin de llamar la atención y despertar simpatía.
La mujer pertenece a la secta Naturei Karta, formada por judíos anti-sionistas que no reconocen al Estado de Israel, y la Policía teme que algunos activistas de este grupo radical intenten secuestran al menor del hospital.
La prensa local difundió hoy las primeras imágenes del niño desnutrido provocando una tormenta de reacciones, y alentando aún más las protestas de los ultraortodoxos.
Un trabajador municipal ha resultado herido de una pedrada en la cara, mientras que en otros lugares del centro de la ciudad han tratado de bloquear carreteras.
Dos carreteras principales del norte de Jerusalén han amanecido cerradas por las cantidades de basura que los ultraortodoxos arrojaron en ellas la noche pasada para bloquear el tráfico. Varios semáforos fueron destrozados.
Micki Rosenfeld, portavoz de la Policía, ha comunicado el arresto de una treintena de religiosos judíos, mientras el alcalde de Jerusalén, Nir Barakat, trata de tranquilizar los ánimos con la ayuda de los dirigentes ultraortodoxos.
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