Quince minutos antes de lo previsto, Miguel Ángel Moratinos, ha cruzado la Verja de Gibraltar y se ha convertido en el primer ministro español que visita oficialmente el Peñón en 300 años. La polémica visita del jefe de la diplomacia española ha sido seriamente criticada por la oposición dado que considera que reconoce la soberanía británica sobre el territorio. En la reunión con su homólogo británico y con el ministro principal de Gibraltar no se tratará ni la cuestión de la soberanía, ni la de las aguas territoriales.
El ministro de Asuntos Exteriores,
Miguel Ángel Moratinos, ha afirmado en Gibraltar que la reclamación española de la soberanía del Peñón es "irrenunciable", pero ha asegurado que la salida de este contencioso pasa por "la cooperación y el diálogo" con el Reino Unido y con la colonia británica. Moratinos ha lanzado este mensaje en una rueda de prensa junto con su colega británico,
David Miliband, y el ministro principal de Gibraltar,
Peter Caruana, al término de su visita a Gibraltar, la primera de un ministro español al Peñón después de 300 años de litigio. "Los problemas se resuelven a través del diálogo y la cooperación. Estamos en el
siglo XXI y tenemos que mirar al futuro y no mirar al pasado", ha asegurado Moratinos.
El titular de
Exteriores ha dejado claro que la reivindicación sobre la colonia británica es "permanente" y que su Gobierno "siempre la defenderá", pero ha reconocido que todavía no se dan las condiciones para reanudar las negociaciones sobre esta cuestión, interrumpidas en 2002. "La soberanía la trataremos en su momento, cuando creamos que las condiciones son las más apropiadas y cuando sea más beneficioso para avanzar seriamente en la conclusión del problema", ha explicado en la rueda de prensa celebrada en un hotel de la ciudad después de las reuniones de trabajo del
Foro de Diálogo.
Según
Moratinos, la solución "pasa por el diálogo y la cooperación, no por el aislamiento y el enfrentamiento", en alusión a la etapa en la que la Verja permaneció cerrada (1969-1985). "La historia pondrá a cada uno en su sitio", ha rematado el ministro, antes de afirmar que su histórica visita a la colonia ha sido "positiva en todos los sentidos".
Moratinos ha criticado la postura del
PP de rechazo frontal a su visita cuando hace poco más de una semana -ha apuntado-, sus portavoces de Exteriores en el Congreso y en el Senado le dieron el beneplácito.
El ministro ha desvelado que en una reunión mantenida con los grupos de ambas Cámaras el pasado 8 de julio, ningún representante del PP dijo que su visita al
Peñón fuera "inconveniente o incorrecta, ni que no se debía realizar", sino "todo lo contrario". "No hubo ningún rechazo. Si han cambiado de posición, deben responder. La
política de Estado la defendemos en todo momento, con eficacia, respondiendo a nuestros intereses y principios, pero mirando al futuro", ha apostillado.
Miguel Angel Moratinos (c), David Miliband (d) y Peter Caruana. Efe
Moratinos ha insistido en que después de "muchos años enfrentándonos frente a la roca de la incomprensión", lo que toca ahora es dialogar para "entenderse y respetarse más". "No estamos en un siglo en el que las medidas coercitivas, como se ensayaron en el pasado, den resultados. Respeto, diálogo y cooperación es lo que queremos con los ciudadanos de
Gibraltar", ha aseverado. Respecto al litigio sobre las aguas territoriales del Peñón, ha insistido en que el deseo de España es resolver esta cuestión, pero ha situado este debate fuera del
Foro de Diálogo, en lo que ha estado de acuerdo
Caruana.
Recibido con la enseña británicaLos gibraltareños han colgado de ventanas y balcones su bandera y la enseña británica para recibir al ministro. Las banderas eran numerosas en las casas más próximas a la Verja y el aeropuerto, aunque su presencia se iba reduciendo a medida que uno se aproximaba al centro y en
Main Street, la arteria principal de la ciudad, apenas se veían algunas.
Varios vecinos de Gibraltar han confirmado a
Europa Press que los gibraltareños han reaccionado de forma espontánea a la visita de Moratinos sacando las banderas que habitualmente guardan para adornar la ciudad en el National Day, que se celebra cada 10 de septiembre, aunque la asociación
Grupo para la Autodeterminación de Gibraltar hizo un llamamiento ciudadano en este sentido.