Madrid

Unas 40.000 personas tendrán que abandonar la Cañada Real

Los ayuntamientos la gestionarán

Viernes 24 de julio de 2009
El mayor asentamiento ilegal de España tiene los días contados. La Comunidad de Madrid ha acordado con los municipios y la delegación del Gobierno la desafectación de la Cañada Real Galiana en su tramo madrileño. La medida supondrá la recuperación del espacio público

El futuro de las 40.000 personas que residen de forma ilegal en la Cañada Real está a punto de dar un giro. Tras el acuerdo que alcanzado el pasado 21 de julio entre Comunidad de Madrid, Municipios y Delegación del Gobierno y que se concretará en Ley a partir de septiembre de 2009. Los ayuntamientos de Coslada, Rivas Vaciamadrid y Madrid desahuciarán a los ocupantes de la cañada. Los ayuntamientos de Rivas y Coslada han asegurado a EL IMPARCIAL que será calificado ‘zona verde no urbanizable’. Ambos ayuntamientos desarrollan sendos planes sociales de realojo para las personas con verdaderas necesidades y dispondrán de mecanismos de control para que no se beneficien “delincuentes de guante blanco” ni “caraduras” según ha detallado el concejal de urbanismo de Rivas Vaciamadrid, José Ramón Martínez.

Por otra parte, la Comunidad de Madrid a través de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha informado a EL IMPARCIAL de que, tras muchos años de dejación por parte de las distintas administraciones, la decisión de acabar con este drama a tan sólo diez kilómetros del centro del Madrid es irreversible. La Comunidad de Madrid ya ha asumido sus competencias para la desafectación de la Cañada Real, lo que significa que el suelo se convertirá en patrimonio de la Comunidad que a su vez cederá la gestión a los ayuntamientos.

El tramo de la Cañada Real Galiana que pasa por Madrid, de 15 kilómetros de extensión, está ocupado ilegalmente y se ha convertido en un foco de infraviviendas, delincuencia organizada y tráfico de drogas que discurre por cinco municipios de la región: Getafe, Madrid, Rivas, Coslada y San Fernando de Henares. Otro grave problema es el constante tránsito de camiones que van a los vertederos cercanos, que circulan por la cañada a toda velocidad y que han causado la muerte de muchos niños por atropello.

tránsito diario de camiones
Preguntado por EL IMPARCIAL el concejal de urbanismo de Rivas Vaciamadrid, José Ramón Martínez, ha desvelado que ya tienen cerrado el censo de ocupantes del tramo que discurre por su término y se ofrecerá “una solución para aquellas personas verdaderamente necesitadas, que pasa por el realojo fuera de la cañada”. Respecto a los planes del ayuntamiento para el suelo, el concejal ha respondido “pretendemos devolver la cañada al dominio público que nunca debió perder” Interrogado por el destino de las viviendas ya construidas, el concejal ha sido tajante “tumbarlo todo. Todo lo que está construido en la cañada es ilegal”. A día de hoy, las cañadas reales se caracterizan, en el ámbito jurídico, por ser inembargables, imprescriptibles e inalienables. Son bienes de Dominio Público.

La Trashumancia, como modo de vida se ha perdido y el uso que se dio a las cañadas reales durante siglos ya no tiene razón de ser, pues la mayoría de los ganaderos ya no traslada el ganado, normalmente lo alimenta in situ a base de pienso”, ha afirmado Gonzalo Chávarri, presidente de la Asociación de Ganaderos del Reino. Para este ingeniero agrónomo, que lleva 25 años a la cabeza de la organización heredera de la Mesta, la conservación de las cañadas es vital. “La mayoría de las fincas rústicas hoy están valladas, además, la proliferación de infraestructuras como autopistas o trenes de alta velocidad conlleva una creciente fractura del territorio y el consiguiente aislamiento en pequeños grupos de especies animales amenazadas, lo que complica aún más su futuro.” Chávarri ha añadido “las vías pecuarias son vías de escape y de conexión a la vez, son la alternativa ecológica”.

construcción ilegal


Aunque la mayoría de los vecinos ve con buenos ojos el plan de La Comunidad, cunde la preocupación, pues saben que sus viviendas no les pertenecen. El problema es complejo, ya que en los cinco sectores en los que se divide el tramo se pueden encontrar desde chabolas hasta urbanizaciones, hoteles, comercios y chalets con piscina. Es el caso de Dionisio Fernández, que vive en el sector 6 de la cañada, tramo que se extiende por el municipio de Madrid, concretamente por el distrito de Vallecas, ha declarado a EL IMPARCIAL “a pesar de que construyeron un ramal entre la M50 y la incineradora de Valdemingómez, el tráfico de camiones por la cañada es intensísimo, además el flujo de cundas, grupos de drogadictos que vienen en un mismo coche a comprar droga, es incesante”.

La vivienda de Dionisio es un chalet con huerto propio y garaje que mantiene limpio y en buen estado. “El barrizal comienza calle arriba donde los gitanos, este tramo lo limpiamos todos los días entre un vecino y yo” Dionisio ha afirmado que compró a un antiguo ocupante el lugar donde ahora vive. En realidad, compró lo que contenía la parcela, pues es inenajenable. Este antiguo albañil ha asegurado que está empadronado y paga la contribución desde hace 20 años. Según este colono hay mucha gente que tiene varias parcelas con “un cobertizo de mala muerte” donde “meten a varias familias que llegan a pagar hasta 400 euros cada una”. A esta práctica se refería el concejal de Rivas con la expresión “delincuentes de guante blanco”.

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