Opinión

España endurece su guerra contra el tabaco

Sábado 01 de agosto de 2009
La ministra de Sanidad de España, Trinidad Jiménez, está contemplando la posibilidad de ampliar la Ley Antitabaco, a fin de extender la normativa de no fumar, en todos los lugares públicos. Una medida que si bien va a ser objeto de duras críticas por parte de los consumados fumadores que habitan en lo largo y ancho del territorio español, lo cierto es que la iniciativa se suma a un importante grupo de países de la Unión Europea y de Estados Unidos que mantienen firme su batalla contra el cigarrillo.

Es por ello que una de las cosas que podemos aplaudir de esta administración, es la apuesta que está llevando a cabo el gobierno de Zapatero para controlar el adictivo hábito de fumar, ya que a medida que aumenta el número de sus consumidores, desciende la edad de iniciación al mismo, incluso llegando a rozar los 11 ó 12 años de edad: razón por la cual, el Ministerio de Salud más que declararle una guerra abierta a las tabacaleras o hacerle la vida insufrible a los devotos fumadores, lo que quiere es asumir con responsabilidad más un problema de salud pública que de “salud estética”.

Y es que el cigarrillo no sólo se limita a dejar un mal aliento, a impregnar la ropa de esencia de tabaco o manchar la dentadura. Ese diminuto cilindró, que por lo general es más producto de un acto de socialización que de otra cosa, puede llegar a carbonizar los pulmones a tal extremo, que los más propensos a desarrollar algún tipo de enfermedad respiratoria, terminan con un edema pulmonar, un cáncer de pulmón, boca o faringe. Así que aplaudimos esta nueva etapa de la Ley Antitabaco, no sólo porque le permitirá a los no fumadores disfrutar de más espacios sin humo, sino que en un futuro, los propios fumadores terminarán beneficiándose por una ley, que les obligará a bajar el ritmo, por lo menos en la calle, algo que a la larga, su salud se lo agradecerá.

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