De sobra conocidos son los "regalos" de Zapatero a Cataluña. A las partidas extraordinarias de los Presupuestos Generales del Estado y al sistema de financiación hay que sumar un nuevo agravio comparativo: la cesión gratuita de terrenos de la Zona Marítimo-Terrestre al municipio de Barcelona, único de España que goza de este beneficio.
El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha regalado a Barcelona
80 hectáreas de espacio público en el litoral tras la aprobación de la nueva delimitación de la Zona Marítimo-Terrestre. En total, comprende 5,2 kilómetros de longitud que van desde la plaza del Mar hasta Sant Adriá del Besós.
Suelo público para Barcelona. MAP
Se trata de terrenos que pertenecían al Ministerio de Medio Ambiente pero que, según el Gobierno, han perdido sus características naturales de playa o zona marítimo-terrestre y, por tanto, han sido desafectados.
Anteriormente, esta zona, colindante con el Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT), estaba afectada, es decir, que era necesaria para la protección del mismo. Bajo esta calificación, la Ley de Costas, en su artículo 17, establece que "no se podrá proceder a su enajenación sin previa declaración de innecesariedad a los mencionados efectos" (protección del DPMT).
Por ello, tras el convenio firmado por el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalidad y el Ministerio de Medio Ambiente en marzo de 2007, el departamento que en aquel momento dirigía la ministra Cristina Narbona comenzó los trámites de desafectación de los terrenos en cuestión.
El fin último, según explica el Ministerio en una nota de prensa, es "que resulten
cedidos gratuitamente al municipio barcelonés, para que sean destinados a finalidades de uso o servicio público de su competencia". Esto es, que con esta cesión, el Ayuntamiento puede gestionar esta franja del litoral sin necesidad del visto bueno del Estado.
Régimen Especial del municipio de BarcelonaEl convenio firmado hace dos años responde a la aplicación de la Ley 1/2006, de 13 de marzo, por la que se regula el Régimen Especial del municipio de Barcelona y que da cumplimiento a la Carta Municipal de la ciudad.
El Gobierno buscó la forma para premiar a Cataluña y para ello no dudó en bordear el artículo 132.2 de la Constitución española, donde se establece que "la zona marítimo-terrestre, las playas, el mar territorial y los recursos naturales" son bienes de dominio público "estatal".
Del mismo modo, el artículo 9 de la Ley de Costas aclara que "no podrán existir terrenos de propiedad distinta del Estado en ninguna de las pertenencias del dominio público marítimo-terrestre".
En este sentido, aclara que "son bienes de dominio público marítimo-terrestre estatal" las playas, los terrenos ganados al mar y las áreas deslindadas, es decir, aquellas que forman parte del Dominio Público Marítimo-Terrestre y, por ende, han de ser propiedad del Estado. Terrenos que son, según el artículo 7, "
inalienables, imprescriptibles e inembargables".
En cambio, la Ley de Régimen Especial del municipio de Barcelona atribuye al Ayuntamiento, de acuerdo con su capacidad de gestión, competencias en el DPMT, entre otras áreas. Un nuevo agravio comparativo con el que Zapatero pretende "pagar" el apoyo en el Congreso de los independentistas catalanes dotando al Consistorio barcelonés de más atribuciones que cualquier otra localidad de España.