Opinión

Una pausa para atender la bibliografía “Al Norte y Sur de Espartel”

Víctor Morales Lezcano | Viernes 14 de agosto de 2009
Nunca es ejercicio fácil de realizar un resumen de contenido y valoración de resultados bibliográficos. Intentémoslo hoy. Veremos con qué fortuna final.

Los tres títulos a que me referiré en estas cuartillas son de autoría colectiva -lo cual está a la orden del día, cuenta tenida de la complejidad de muchos de los objetivos que se fijan previamente en campos del conocimiento como aquéllos que cubren las diversas ciencias sociales-.

El Islam en (el noroeste de) África y visto desde Canarias: historia de una frontera, constituye un volumen de documentos que ha editado Casa África/ Universidad de Las Palmas/ Gobierno Autónomo de Canarias (2009).

Como es sabido a través de la prensa, no especializada precisamente, el retropaís del archipiélago de Canarias es un vivero de problemas. El primero y más preocupante radica en el subdesarrollo de la población autóctona que habita en los confines argelo-sahariano-marroquíes; y, también, los territorios de Mauritania, Senegambia y Sudán occidental de la etapa colonial, hoy Estados de Mali/ Níger. Si a ello se suma la detección de actividades de sesgo islamo-terrorista en Mali, el cuadro se torna más sombrío, si cabe.

Sin sombra de dudas, el goteo inmigratorio procedente de ese retropaís, que afecta a Canarias, constituye la nube que oscurece el panorama del horizonte marítimo que se interpone entre el África noroccidental y la más meridional de las Autonomías del Estado español, la del Archipiélago de Canarias.

El segundo de los “incidentes” que afectan a Canarias como consecuencia del proceso descolonizador tardío -en expresión de Fernando Morán que hizo fortuna a partir de la publicación de Una política exterior para España (ed. Planeta, 1980)-, es el contencioso en torno al Sahara occidental, a su población, y a los intereses y sectores en juego: Marruecos y el Frente Polisario de la RASD a la luz de las candilejas; Argelia, Francia y España en un segundo término.

En tercer lugar, procede señalar la serie de conveniencias e inconvenientes que se derivan para el Archipiélago de resultas de sus imprescindibles flujos comerciales y turísticos, que sustentan, desde illo tempore, la economía vulnerable de Canarias.

¿En qué medida, las más africana de las regiones naturales de España -y de la Unión Europea- está a la altura de los desafíos que el “redescubrimiento” de África desde Canarias ha puesto sobre el gabinete de trabajo gubernamental, cabildeño, publicístico y universitario del Archipiélago? Queda la pelota en el alero.

El volumen que se comenta, invita -desde luego- a pensar seriamente, desde ahora, no sólo en los problemas antes apuntados, sino también en las soluciones practicables.

Un segundo título a retener, lleva por encabezamiento Actas del Coloquio sobre España, Marruecos y el Mar, en edición del Centro Marroquí de Estudios Hispánicos (Larache, Marruecos, 2009).

En las páginas de este volumen, breve aunque enjundioso, vuelven a emerger algunas de las cuestiones anteriormente expuestas aunque en sus páginas aumente, en la escala geográfica, el calado de los referentes: Ceuta, Melilla, Canarias, el Estrecho y los espacios marítimos en los que España/ Marruecos ora conviven, ora discrepan.

El malentendido euro-mediterráneo emerge en las páginas de estas Actas en calidad de telón de fondo de cara al futuro de la Unión para el Mediterráneo, que es bastante atlántica -a propósito- en su vertiente marroquí (eje Tánger-Dajla), mauritana, canaria y maderense.

Recomendamos la lectura de las ponencias -todas- que integran estas dos contribuciones bibliográficas. Ambas ediciones parten de dos ciudades atlánticas donde las haya, como son Las Palmas de Gran Canaria y Larache. ¡Bravo, por las iniciativas de este género!

En tercer lugar, y no por ello menos importante, Miguel H. de Larramendi y Aurelia Mañé acaban de presentarnos un título a retener para el estudioso, ya más técnico, de nuestra frontera meridional: La política exterior española hacia el Magreb. Actores e intereses (Ariel/ Real Instituto Elcano, 2009). En algo menos de trescientas páginas, diecisiete magrebólogos, predominantemente españoles, nos ofrecen un repertorio de temas, una vivisección institucional y un abanico animado de manifestaciones sociales (ONGs), económicas (agro-business, pesquerías) y cívico-culturales (Comité Averroes), que tienen por norte, el norte de África.

De ahora en adelante, este título será de consulta obligada para los estudiosos, y en menor medida, a una parte de los lectores que se pregunten por cuáles han sido las coyunturas determinantes de las relaciones hispano-magrebíes desde el final del franquismo, pasando por la integración de España en la, hoy llamada, Unión Europea (1985), hasta desembocar en las legislaturas de predominio conservador (1996-2004) o social-demócrata (2004-2009).

Cierto es que Túnez y Libia aparecen muy desdibujados en el prieto volumen que Larramendi y Aurelia Mañé han conseguido “forjar” en menos de trescientas páginas. No es menos cierto, que La política exterior española hacia el Magreb, devendrá monografía-catálogo de consulta puntual para todos aquéllos que nos inclinamos por inercia vocacional al estudio de las relaciones hispano-magrebíes.

TEMAS RELACIONADOS: