España, la mayor población de Europa
Jueves 20 de agosto de 2009
El alimoche es el objeto de estudio de una investigación con seguimiento vía satélite que promueve el gobierno de Castilla-La Mancha para su conservación, ya que esta especie está en peligro de extinción.
El Gobierno de Castilla-La Mancha, en colaboración con la Universidad de Alicante, desarrolla un proyecto de investigación del alimoche, especie catalogada en peligro de extinción, en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara) y su entorno, que consiste en su seguimiento vía satélite enfocado a mantener su conservación.
El hecho de que se haya puesto en marcha el programa de seguimiento de esta especie en el Alto Tajo se debe a que este parque atesora una de las poblaciones más abundantes y mejor conservadas de alimoche común de la Europa Occidental, según ha informado hoy la Delegación de la Junta en Guadalajara.
La técnica que se aplica para el seguimiento de esta especie es la telemetría por GPS, a través de la cual se pretende obtener información que permita "una mejor gestión y conservación" del alimoche.
La investigación se lleva a cabo con seis ejemplares, y el fin que se persigue es el de conocer el uso del territorio y la biología de esta especie.
Según el Ejecutivo castellano-manchego, el citado proyecto es la iniciativa de seguimiento "más ambiciosa" realizada en España hasta la fecha y ha contado con la asistencia técnica de la Asociación para la Conservación y Estudio de la Biodiversidad de Medios Esteparios (CEBIME) para organizar las capturas y analizar la información y con la participación de un técnico de la Dirección General de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente.
También se cuenta con la supervisión veterinaria de personal del Centro de Estudio de Rapaces Ibéricas.
Los ejemplares de alimoche -cinco adultos y un pollo- fueron marcados en el ámbito del Parque Natural del Alto Tajo y la Sierra de Caldereros, y el seguimiento se realiza a través de emisores GPS colocados mediante un arnés en el dorso del animal.
Estos emisores, de apenas 45 gramos, funcionan almacenando localizaciones obtenidas por GPS que se emiten vía satélite hasta los centros de recepción de datos, desde donde son enviados a través de Internet a los investigadores.
De este modo, se obtiene la localización de los alimoches cada dos horas, lo cual aporta valiosa información para la gestión y conservación de la especie, desvelando aspectos hasta ahora desconocidos.
El alimoche común, que mantiene en la Península Ibérica uno de sus últimos reductos europeos, es un ave rapaz carroñera nidificante en Europa e invernante en África, para lo que anualmente realiza desplazamientos de hasta 6.000 kilómetros.
Entre las amenazas a las que se enfrenta la especie destaca la escasez de alimento por el cierre de numerosos muladares, así como el envenenamiento o la electrocución en apoyos de tendidos eléctricos mal aislados.
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