Cultura

Fischer: "La música clásica tiene buena salud y una larga vida por delante"

Director de Orquesta

Sábado 22 de agosto de 2009
El director de la Budapest Festival Orchestra, Ivan Fischer, que liderará a esta formación el próximo lunes en el Kursaal de San Sebastián durante un concierto dentro del programa de la Quincena Musical, cree que la música clásica goza de buena salud y que tiene una larga vida por delante.

Este director, que ha tenido el privilegio de estar al frente de algunas de las mejores orquestas del mundo, ha explicado en una entrevista concedida a Efe que cada agrupación musical tiene su propia "personalidad", como si de un individuo se tratase.

Fischer cree que la forma de ser de cada conjunto de músicos puede ser "muy diferente" y que ésta puede caracterizarse por rasgos como la creatividad, el conformismo, la fantasía, la amabilidad, la agresión o el miedo. "Observar la versatilidad de las orquestas es un estudio psicológico muy interesante", señala. En el caso de la orquesta que él dirige, predomina un "pensamiento extremadamente positivo" que siempre busca soluciones y mejorar las cosas.

Fischer ha tenido ocasión de comprobar la evolución del público asistente a los conciertos de música clásica durante los 25 años en los que ha llevado la batuta de la formación húngara.

Explica que el "carácter" de la audiencia "ha cambiado mucho", y asegura que hay gente que "teme que el público es demasiado mayor". "Creo que la sabiduría es necesaria para escuchar la música con entendimiento", opina Fischer, tras lo cual agrega que "siempre hay nueva gente sabia" que continuará fiel a lo clásico.

La Budapest Festival Orchestra, que visitará por primera vez la capital guipuzcoana para participar en la Quincena, interpretará obras de Sergei Prokofiev, Bela Bartok y Antonin Dvorak y contará con la colaboración del violinista griego Leonidas Kavakos.

Fischer espera que el público perciba la "fuerte cohesión" que une a Kavakos y a la orquesta húngara, que ya han actuado juntos en varias ocasiones. Esta orquesta, fundada por el propio Fischer, celebró recientemente su 25 aniversario.

Cuando su director escucha las primeras grabaciones de hace casi un cuarto de siglo, dice que le parecen "juveniles, enérgicas pero incontroladas". En su opinión "hay que equilibrar el entusiasmo con el autocontrol", algo que ha llevado "muchos años".

Fischer compagina además la dirección de orquestas con su actividad como compositor, un trabajo mediante el que intenta comunicar "sentimientos complejos". Sostiene que no es un director estricto y que cree en la libertad interior y en la creatividad. A su juicio "la disciplina surge de los propios músicos, porque necesitan de un buen trabajo en equipo para llegar a una buena música".

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