reseña
Domingo 30 de agosto de 2009
Uno de los títulos más vendidos de no ficción del presente año, la clave del éxito de este “informe” es su exposición, sencilla de magnitudes y...
Uno de los títulos más vendidos de no ficción del presente año, la clave del éxito de este “informe” es su exposición, sencilla de magnitudes y conceptos complejos, para lo cual comienza Alberto Recarte definiendo, con situaciones reales, quiénes son los protagonistas del drama económico que estamos viviendo y los conceptos básicos que emplean todos los días economistas, periodistas y políticos.
Rememora Recarte los tiempos en que, desde mediados del siglo XIX y hasta principios del XX, las relaciones económicas internacionales se gobernaban desde el principio de la libertad –los tiempos del librecambismo–, y cómo el nacimiento del nacionalismo –con el Estado alemán, en 1870– termina en los enfrentamientos que dan lugar a la Gran Guerra; después, tras la Segunda Guerra Mundial, surge un nuevo orden económico inspirado en el respeto a la libertad personal y el derecho a la propiedad, la libertad de comercio, la de movimiento de capitales y la de personas; pero aquel mundo de Bretton Woods se fue extinguiendo como consecuencia de su propio éxito, para desaparecer formalmente durante el mandato del presidente Nixon. En los últimos treinta años, la economía mundial ha crecido por encima de todas las expectativas, y se han vuelto a imponer en el mundo las políticas librecambistas del siglo XIX, culminando en la globalización.
Y, con este telón de fondo, Alberto Recarte hace girar su obra sobre tres ejes: los orígenes de la crisis internacional, la crisis económica española, y las conclusiones de todo ello. Así, en la primera parte del libro explica por qué y cómo se ha producido la crisis financiera internacional, transformándose en una recesión mundial; en la segunda, se centra propiamente en el análisis del sistema financiero español y la estructura de la economía española para, aliñado con infinidad de datos, tratar de prever su posible evolución en 2009 y los años venideros; finalmente, dedica la última parte del libro a las conclusiones y posibles soluciones, que pasan en España por diversidad de materias –desde la justicia a la educación, pasando por las pensiones, mercado laboral…–, y en el mundo por una suerte de convenios internacionales que eviten una crisis parecida, para lo cual harían falta racionalidad, generosidad y una buena dosis de temor que ablandase el nacionalismo de nuestros gobernantes.
Por Ana Collado Jiménez
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