El comienzo en Assen (Holanda) es la principal novedad de la 64 edición de la Vuelta a España que comienza el próximo sábado, con un recorrido propicio para escaladores en el que la montaña valenciana y andaluza, donde se reparten los cinco finales en alto, decidirán el nombre del sucesor de Alberto Contador, el gran ausente del pelotón.
La Vuelta se pondrá en marcha fuera de la península ibérica por primera vez en su historia. Empezó en Lisboa en 1997, pero en esta ocasión salta hasta
Holanda, concretamente al
circuito de Assen, donde el pelotón echará a andar en la catedral del motociclismo con un prólogo contrarreloj de 4,5 kilómetros. La ronda española comenzara el 29 de agosto y acabará el 20 de septiembre.
En la primera semana con color de clásica de primavera por los tramos de pavés y algunas cuestas como el
Cauberg, que se superará en dos ocasiones camino de Lieja.
Después de
3 días en Holanda, con etapas llanas propicias para el lucimiento de los esprinters, la cuarta jornada termina en Lieja, tierra belga de puro sabor ciclista, la primera en recibir en sus calles al Tour, Giro y Vuelta, desde donde la carrera regresa a España, al aeropuerto de Reus (Tarragona) donde tendrá lugar la primera jornada de descanso.
Ya en España, la carrera ofrece
60,5 kilómetros contrarreloj divididos en tres etapas, cantidad que no ofrece excesiva ventaja a los especialistas de las cronometradas frente a los escaladores, que dispondrán de
cinco finales en alto en una segunda semana de competición que puede marcar el resultado final de la presente edición.
El protagonismo de la Vuelta recae en la región levantina y en Andalucía, donde se reparten las cinco cumbres final de etapa:
Aitana, Xorret del Catí, Velefique, Sierra Nevada (techo de la Vuelta) y La Pandera
El recorrido "innovador" que ofrece la organización en el primer año bajo la dirección de
Javier Guillén, que sustituye a
Víctor Cordero, no visita en esta ocasión la montaña asturiana ni los Pirineos.
No habrá Angliru, ni Lagos de Covadonga, ni cumbres pirenaicas, por lo que la montaña valenciana y andaluza decidirán quien sustituye a Contador en el palmarés de la Vuelta.
Pero la
última semana guardará la posibilidad de cambios en la general en el Sistema Central, con interesantes jornadas en
Ávila y La Granja, con perfil montañoso y puertos que aportarán emoción. Luego, los ciclistas tendrán la palabra a la hora de crear espectáculo.
La Vuelta ha apostado por las
etapas cronometradas cortas, que en principio no tendrán una excesiva influencia en el resultado final, aunque si la general no está clara hasta el último fin de semana, la contrarreloj del penúltima día en Toledo, de 26 kilómetros, puede diseñar la foto final del podio de Madrid, punto final de los 3.266 kilómetros repartidos en 21 etapas.