Es pequeño y un muy moderno clásido de nuestras carreteras. El Mini cumple 50 años y sigue muy vivo. El coche que nunca pasa de moda nació en Gran Bretaña y hoy pueve verse por carreteras de todo el mundo.
El modelo Mini, nacido en
Gran Bretaña aunque ahora en manos del fabricante automovilístico alemán BMW, cumple hoy 50 años como uno de los vehículos más característicos del siglo XX.
El Mini presenta este aspecto en la actualidad.
Para celebrar su medio siglo de vida, BMW va a lanzar una nueva versión coupé, más deportiva y biplaza, que se podrá ver por primera vez en el próximo Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort entre el 17 y el 27 de septiembre.
Un prototipo
Mini Coupé Concept que es una anticipación del futuro desarrollo de la gama de modelos de la marca, que utiliza materiales ligeros y que demuestra la vigencia de un diseño que ha llegado al medio siglo.
El 26 de agosto de 1959 la
British Motor Corporation (BMC) presentó un automóvil pequeño y revolucionario, el Mini, un coche pequeño pero con espacio para cuatro personas, que creó escuela, pues sentó las bases para los vehículos actuales.
En aquella época
BMC presentó al público dos modelos: el
Morris Mini-Minor, producido en Birmingham, y el Austin Seven, en Oxford. Sólo se diferenciaban en la parrilla, los tapacubos y los colores de la carrocería, ya que ambos tenían un motor de cuatro cilindros, montado transversalmente en la parte delantera y con una potencia de 34 CV, y un maletero de 195 litros.
El primer Mini costó
496 libras esterlinas. Hoy en día los nuevos Mini de BMW empiezan a partir de 15.200 euros (21.500 dólares) y de los 22.500 (32.000) en el caso del modelo cabrio (descapotable).
En la segunda mitad de 1961 apareció la variante que acuñó más que ninguna otra la leyenda: el
Mini Cooper, desarrollado por John Cooper, fabricante de deportivos e íntimo amigo de Issigonis, con un motor modificado de 55 CV y 1.000 cc.