Sólo las grandes figuras del toreo, las más mediáticas están llenando las plazas. La fiesta nacional no atraviesa su mejor época. Hay un desinterés crónico de los jóvenes por los toros que unido a la crisis económica ha hecho que alguna corporación municipal anule para este año 2009 sus festejos taurinos (Pinto y Rivas Vaciamadrid) o recorte el gasto, sobre todo en pequeños municipios.
Las corrientes de lo políticamente correcto y ecologistas de distinto pelaje intensifican sus ataques a la fiesta, lo que deriva en la propagación del sentimiento antitaurino tanto dentro como fuera de España. Los hay que se frotan las manos. Silvia Barquero, del partido antitaurino PACMA, ha declarado a varios medios que se "alegra" de que haya crisis con tal de que se acaben los toros.
Todo incide en un
bajón de las ventas del ganado bravo que tiene a los criadores temblando. Criar a un toro de cuatro años antes de ser vendido en una corrida le cuesta aproximadamente al ganadero 6.000 euros. “El coste de criar un toro está en función del alimento; si un ganadero posee pastos, disminuye el gasto en pienso”, según cuentan profesionales de este ámbito a este periódico.
baja asistencia
Se traduce en que los toros cuanto más pequeños más baratos. El recorte de festejos supone una grave merma en los ingresos del sector del ganado bravo, que es muy delicado. El ganadero Luis Frias asegura que este año "los precios han bajado un 30 por ciento como consecuencia de que se lidia menos y se produce igual”. Este ganadero de la comarca manchega del Campo de Montiel confirma la opinión extendida entre ganaderías corrientes: “Nosotros tenemos que aprovechar festejos más populares como encierros o ferias menores, ya que las más famosas monopolizan las plazas más importantes”.
Según la
Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), "a la hora de vender el animal los precios varían mucho”. Se encuentran, añaden, condicionados por diferentes aspectos como "la situación de la ganadería, los triunfos de la misma, la plaza donde se lidia e, incluso, los matadores que se anuncian”. La UTCL afirm que “los parámetros los marca cada ganadero, el empresario y las circunstancias” y que “en esta situación de crisis, los precios de los toros están variando, y hay que tener en cuenta que los ganaderos hacen una previsión a cuatro años vista, pues es la edad a la que se lidia un toro, por lo que, este año los ganaderos se quedarán con un excedente de producción importante en el campo”. Según los datos estadísticos de la Unión, en España, del 2008 al 2009, ha habido
un descenso en el número de corridas celebradas del 50 por ciento.
José Miguel Arroyo “Joselito” hasta hace poco lideraba el escalafón de los toreros. Ya retirado, sigue vinculado a los toros. Tiene su propia ganadería que le mantiene al día su pasión por la fiesta nacional. Reconoce que “este año se ha notado mucho el descenso de los festejos” aunque para él “no ha habido crisis" ya que vendió todo lo que tenía. Reconoce que tiene una clientela fija que no le ha fallado. Joselito ha ofrecido a EL IMPARCIAL una estimación de lo que puede costar criar un toro para corrida sólo en piensos. “Calculo que entre 3.000 y 4.000 euros puede gastar el ganadero en alimentar a un animal desde el destete hasta que se lo llevan a la plaza”, comenta. La razón del dato tan impreciso está en que hay muchas variables que pueden influir: no sólo que el ganadero tenga tierras donde pasten, sino que sea un buen año de lluvias para que crezca la hierba. El maestro ha explicado que además "hay otros gastos indirectos como los sueldos de los vaqueros o los medicamentos y veterinarios”
Mientras los ayuntamientos recortan gastos, los empresarios implementan todo tipo de medidas anticrisis como abaratar el abono dando menos festejos en una feria. El espectáculo debe continuar aunque para ello tenga que cambiar. Eso significa crisis, cambio.