¿Tiene una cena de empresa y no quiere gastarte cientos de euros en un vestido que sólo va a usar una vez? ¿No tiene tocado para la boda de su mejor amiga? ¿Quiere un “Chanel 2.55” pero no puede permitírselo? En estos casos, mejor alquilar que comprar. Varias empresas españolas le permiten estrenar modelito cada semana sin arruinarse y dejando hueco en el armario para tus futuras adquisiciones. Llega la moda de alquiler.
Algunas piezas como un
LBD (Little black dress) de Gyvenchi -como el que lució Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”-, unos
Louboutin vintage, un
Cartier de diamantes o el clásico “2.55” de
Chanel, son algunas de las prendas que toda fashionista desea tener como fondo de armario. Pero el dinero, y el sentido común, casi siempre son un impedimento y no resulta fácil ir a la moda y bien vestida en cada ocasión especial que se presenta.
Y aunque esto parezca un escollo sin solución, la respuesta a nuestros problemas estilísticos llega, como casi siempre, de Estados Unidos. En el país del cine, el glamour y las apariencias, repetir modelo en dos eventos diferentes está muy mal visto, y hace tiempo que causa furor entre las fashionistas el
alquiler de ropa o complementos de lujo. De ser un modelo de negocio simplemente curioso, pasó a ser extraordinariamente rentable y a exportarse a todo el mundo.
España también se encuentra entre los exportadores de esta idea revolucionaria. Aún sin ser un país donde se estile comprar o llevar ropa de segunda mano -aunque cada vez son menos los prejuicios-, el negocio está triunfando, y no hay nada más que ver la proliferación en la red de empresas que prestan este tipo de servicios.
Desde un vestido de alta costura o joyas con precios mareantes, hasta tocados de autor o los
"itbags" del momento, todo se pone al alcance de su mano, y de su bolsillo, en un intento por acercar la moda y el lujo a gente de toda clase social y económica.
¿Tiene una boda y no quiere gastarse dinero en un vestido nuevo? Siempre puede tirar de fondo de armario, pero si realmente quiere dar la campanada y sentirse como una "celebritie" en toda regla -aunque lo de restar protagonismo a la novia no está muy bien visto- tiene que visitar la web de
24fab, una empresa que permite alquilar los últimos modelos de lujo firmados por los mejores diseñadores del momento, y a domicilio.
Con este concepto único, de momento, y original, la web alcanzó 70.000 visitas en los primeros 60 días de vida, lo que da una medida del éxito de esta iniciativa. Y es que la tienda posee más de
200 modelos distintos, ordenados por color, talla, temporada... y de diseñadores inéditos hasta ahora en España, una variedad difícil de ignorar.
Por un precio irrisorio, en comparación con lo que cuestan realmente los modelitos, puede tener en su casa, por unos días, vestidos de
Josep Font, Juanjo Oliva, Alessandro Dell'Acqua o
Ana Locking, entre otros. Además, si queda tan satisfecha con su alquiler que no está dispuesta a devolver el vestido, también le dan la opción de comprarlo por un precio inferior al que encontraría en cualquier tienda multimarca, y que se rebaja cada vez que el vestido es alquilado. Y para más comodidad todavía, para los que no se fíen de las pruebas virtuales, 24fab tiene a su disposición un showroom donde poder probarse las prendas in situ, previa petición de cita.
Una vez decidido el vestido que vamos a llevar a la boda, los complementos darán el toque final al modelo. Por supuesto, un buen tocado no puede faltar en cualquier boda de alto copete. En la web de
Pili Crazy se puede encontrar una pequeña muestra de todos los tocados que esperan en su tienda. Piezas firmadas por algunos de los sombrereros más emblemáticos de la
"Hat Couture" madrileña y gran variedad de estilos, tamaños y colores.
Y para darle el toque final a nuestro conjunto, nada mejor que incorporarle el (pen)último bolso del momento. Ese "itbag" que todas las mujeres desean -aunque dentro de seis meses será historia- pero que casi ninguna se puede permitir.
Webs como
Le Superbe,
Bagdelux,
It bag addict o
Lujo-ok, ofrecen en su catálogo algunos de los bolsos que lucen "celebrities" como Victoria Beckham o Penélope Cruz y que pueden llegar a costar 4.000 euros, una cifra inalcanzable para cualquier mortal con una simple nómina. Pero gracias a la democratización de la moda llevada a cabo estas empresas -conscientemenete o no- por unos 65 euros a la semana, puede lucir cualquier
Chanel, Vuitton o
Dior que se le antoje.
PIE DE FOTO
Y con todos los complementos alquilados haciendo bulto en el armario, ya tenemos el modelo completo, un modelo con el que ninguna estrella de Hollywood podría hacernos sombra. Y todo sin movernos de casa, con entrega y recogida, servicio de tintorería incluida y por un precio muy inferior al valor real de todas las prendas que hemos lucido. Todo un lujo.
Un lujo de alquiler.