La gira del presidente venezolano Hugo Chávez por cuatro países árabes y musulmanes (Libia, Argelia, Siria e Irán) responde a una estrategia de extensión del llamado « eje bolivariano » fuera de Iberoamérica. El líder venezolano busca, por medio de una alianza en formación, posicionarse en la restructuración de la geopolítica internacional derivada de la crisis económica y financiera mundial.
En sus entrevistas con el coronel libio
Muamar Gadafi, el presidente argelino
Abdelaziz Buteflika, el presidente sirio
Bachar El Assad y los máximos responsables iraníes,
Mahmud Ahmadineyah y el
ayatolá Ali Jamenei,
Chávez llevaba en cartera tres temas claves :
la cooperación militar, un cártel de países que buscan promover su industria nuclear, y la coordinación energética.
Los países visitados en su primera etapa de la gira son todos ellos
clientes de Belarus (antiguia Bielorusia) y de Rusia en materia armamentista. El
90% del armamento utilizado por Libia, Argelia y Siria, procede del campo
ex-soviético, en particular en la aviación y el ejército de tierra. En el caso de Irán, como consecuencia del embargo de armas procedente de Occidente, la inmensa mayoría de sus Fuerzas Armadas están equipadas por material procedente de
Rusia, China y Corea del Norte; incluído la marina de guerra, que es la más importante y desarrollada de los países citados.
Hugo Chávez ha planteado a sus interlocutores musulmanes la necesidad de coordinar la
política de defensa, creando
Escuelas de Estado Mayor militares,
Centros de formación técnica y pilotaje, y fabricación de repuestos. En las dos últimas etapas de su viaje,
Minsk y Moscú, Hugo Chávez tratará con sus interlocutores el esquema de una alianza militar más estrecha.
Otro capítulo de su gira es la constitución de un cártel de países interesados en el desarrollo de la industria nuclear.
Venezuela posee yacimientos importantes de mineral de uranio, lo mismo que
Argelia, que aún no los explota a pleno rendimiento. Los dos países de Africa del Norte,
Argelia y Libia, asi como los otros dos de
Oriente Próximo, Siria e Irán, están empeñados en propulsar su desarrollo nuclear « con fines pacíficos », tal como declaran oficialmente. Las antiguas potencias soviéticas, lo mismo que
China, son exportadoras de tecnología nuclear y tienen centros de capacitación de técnicos y especialistas. En su escala en
Teherán, Chávez ha exortado a sus anfitriones a « no ceder en proseguir su esfuerzo en materia nuclear ».
En el sector de la energía, los países
productores de hidrocarburos visitados por el Presidente venezolano, Libia, Argelia e Irán, forman parte todos ellos de la
OPEP (Organización de Paises Exportadores de Petróleo), lo mismo que
Venezuela. Sin embargo, Chávez está impulsando una cooperación dentro del cartel petrolero.
420 técnicos venezolanos se están formando en Argelia a cargo del presupuesto estatal en el
Instituto Argelino de Petróleo. Además la compañía venezolana
PDVSA, ha firmado un acuerdo de cooperación con
Sonatrach, su homóloga argelina. En Teherán, Hugo Chávez afirmó estar « iniciando el proceso de explotar dos campos de crudo y de gas en Irán », país con el que Venezuela ha suscrito 215 acuerdos de cooperación energética, científica e industrial. Idéntico objetivo en Libia, donde la compañía venezolana explotará yacimientos de hidrocarburos. Con Irán, en cambio, Venezuela se ha comprometido en exportar gasolina desde Venezuela para el uso interno iraní.