Nacional

Mariano Rajoy asegura que "algo huele a podrido" en Benidorm

descarta apoyar al Gobierno en política económica porque lo ve "suicida"

Sábado 12 de septiembre de 2009
El líder del PP ha asegurado que "algo huele a podrido" en Benidorm después de que su partido ganara las elecciones municipales por mayoría absoluta y ahora se le quiera arrebatar esa alcaldía. Además, Mariano Rajoy ha pedido que el PSOE haga una declaración en la que diga que esos concejales "que se van a apropiar del ayuntamiento de Benidorm" no volverán a estar en las listas del PSOE para que no ocurra como en Gibraleón (Huelva), donde al final si concurrieron en las listas socialistas. Por otra parte, el presidente de los populares ha asegurado que dialogará con Zapatero sobre educación y energía, pero ha negado su apoyo a la actual política económica del Gobierno.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha asegurado este sábado que lo que está ocurriendo en Benidorm, con la presentación de una moción de censura contra el alcalde del PP por parte de los concejales socialistas, supone "el certificado de defunción del talante".

Rajoy se ha referido a la situación en el ayuntamiento de esa localidad alicantina en su intervención en una reunión con alcaldes de su partido para fijar posturas ante la reforma de la financiación local.

El líder del PP ha subrayado que "algo huele a podrido" en Benidorm después de que su partido ganara las elecciones municipales por mayoría absoluta y ahora se le quiera arrebatar esa alcaldía a su actual titular, Manuel Pérez Fenoll.

No se cree Rajoy que los concejales que han abandonado el PSOE "de Leire Pajín, del señor Blanco y del señor Zapatero" y que se han juntado con un concejal tránsfuga del PP para conseguir la alcaldía, no se vuelvan a presentar en las listas del PSOE.

Por ello, ha señalado que lo único que le vale es que el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE haga una declaración en la que diga expresamente que esos concejales "que se van a apropiar del ayuntamiento de Benidorm" no volverán a estar en las listas del PSOE en las elecciones municipales de 2011.

Su desconfianza es consecuencia, según ha explicado, de que ya ha habido precedentes de esa actitud.

Ha citado como ejemplo un caso, el de Gibraleón (Huelva), que ha dicho que le ha recordado hoy mismo el vicesecretario del PP Javier Arenas, presente también en el acto celebrado en Segovia.

El caso en cuestión ocurrió en el año 2005, cuando hubo una moción de censura en esa localidad contra el alcalde del PP presentada por los ediles del PSOE.

Fuentes populares han recordado hoy al término del acto que esos concejales dijeron en su momento que se darían de baja pero, después, formaron parte de las listas municipales socialistas en los comicios de 2007.

Rajoy descarta su apoyo al Gobierno porque ve "suicida" ser su "cómplice"
Mariano Rajoy ha mostrado su disposición a dialogar con el Gobierno sobre educación y energía, pero ha negado el más mínimo apoyo a la actual política económica del Ejecutivo porque sería "suicida" el convertirse en "cómplice" de una gestión "errática".

Rajoy ha aludido a la actual situación económica de España y a la forma en la que la está gestionando el Gobierno en la convención con alcaldes del PP que ha presidido en Segovia.

El líder del PP ha dedicado el grueso de su alocución a criticar las medidas del Ejecutivo y, especialmente, el anuncio de una subida de impuestos, y en una intervención plagada de frases irónicas se ha preguntado si el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha vuelto de derechas debido a que en su día dijo que bajar impuestos es de izquierdas.

A su juicio, la actuación del Gobierno ante la crisis se resume en "gastar lo que no hay y no hacer nada", y tras considerar la subida impositiva "una huida hacia adelante" ha criticado el "misterio" en el que está envolviendo el Ejecutivo qué impuestos piensa subir.

Ante los reproches de Zapatero de que el PP no colabora con el Ejecutivo en materia económica, le ha recordado que el jefe del Gobierno es el que gobierna y él le apoya en los asuntos que exige el interés general.

"Pero el PP no puede ser cómplice de una política que planea una subida de impuestos de 15.000 millones de euros para pagar los errores de Zapatero", ha insistido.

Tras lamentar que el pasado miércoles, en el debate del Congreso, el presidente del Gobierno no manifestase la más mínima voluntad de rectificar su actitud, ha precisado que es muy difícil acordar cosas con quien se empecina en una política lesiva para los intereses generales.

No obstante, ha precisado que el PP siempre está dispuesto a dialogar y apoyar asuntos como la misión en Afganistán o la política antiterrorista, momento en el que ha recordado que este acuerdo ha sido posible después de que el Gobierno rectificase y rechazase "espectáculos como el del etarra De Juana Chaos".

"Sin embargo, apoyar una mala política que ha llevado a que España tenga el mayor déficit público y el mayor número de parados en Europa, es suicida", ha recalcado antes de reiterar que él nunca será cómplice de cosas en las que no cree.

Sí está abierto a recoger el guante lanzado por Zapatero para llegar a acuerdos en educación y energía, aunque ha criticado iniciativas como la asignatura de Educación para la Ciudadanía y el anuncio del cierre ("por prejuicios ideológicos) de la central nuclear de Garoña.

Rajoy ha ofrecido a los españoles al PP como la alternativa que supone "la luz al final del túnel" y que está dispuesta a gastar menos, hacer cosas, bajar impuestos y ayudar a los emprendedores.

TEMAS RELACIONADOS: