La cincuenta edición de Cibeles Madrid Fashion Week ha arrancado este viernes sin rastro de crisis y con dosis de lujo y espectáculo. El regreso a la pasarela madrileña de Roberto Verino y Adolfo Domínguez la confirman como el escenario de referencia de la moda española. Las propuestas de estos dos grandes, las de los más jóvenes y la presencia de la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow han marcado la jornada.
Roberto Verino,
Adolfo Domínguez y José Castro han imprimido este viernes a la pasarela de
Cibeles Madrid Fashion Week la primera dosis de lujo y glamour. Aún con varios días de diseños por delante, la primera jornada de la 50 edición del certamen ha convencido gracias a las propuestas de los
jóvenes creadores en el espacio El Ego, las de curtidos en la materia como Verino y Domínguez y la inesperada presencia entre el público de la actriz Gwyneth Paltrow.
En su regreso a Cibeles, para estar presente en un aniversario que coincide con el suyo en el mundo de la moda, Roberto Verino ha reinterpretado creaciones que han sido clave y que han tenido una significación especial en su trayectoria. Esta revisión deja patente la intemporalidad que Verino ha dado a lo largo de estos 25 años a unas creaciones con las que ha reivindicado el glamour y el lujo de la pasarela en su búsqueda de
emoción, sofisticación y belleza.
"No quiero una pasarela convencional. En momentos de crisis hay que demostrar el grado de exigencia de cada uno y no dejar de lado el objetivo de emocionar", ha comentado el diseñador.
En este espectáculo ha habido dos partes bien diferenciadas: lo que ha sido el pasado y lo que será el futuro. Para ello, sus primeras propuestas han estado inspiradas en la colección que creó en
homenaje de Frida Kahlo, con corazones rotos de cristales de swarovski bordados en las prendas que lucían las modelos con máscaras, también enriquecidas con cristales en color rojo, llevando el concepto del lujo a la celebración.
La actriz Gwyneth Paltrow saluda a Adolfo Domínguez (Efe)
En estas salidas tienen destacada importancia las plumas, que adornan
chaquetas tipo chaqué, cinturones creados con crin de caballo o altísimas plataformas en los zapatos.
El futuro del diseñador gallego es en colores más claros, acabando en plateado y en un
blanco total con brillantes corazones, que ya no están rotos, y con unas prendas en las que destaca las hombreras, las piezas cortas o muy largas o la corsetería que busca mujeres más femeninas. Los hombres de Verino son modernos "pero muy puros". Chaquetas, trajes o esmoquin están en sintonía con las prendas femeninas.
Adolfo DomínguezDiferente es la colección más realista de Adolfo Domínguez que, también en su retorno a Cibeles, ha apostado por
el lino y el algodón con alma de metal. Sus hombres visten sobrios, en blanco, gris, arena, piedra y marino, que para Domínguez es el negro luminoso, mientras que en las mujeres introduce toques esmeralda, turquesa, malva, frambuesa y una pincelada de estampados.
En los volúmenes,
regreso de los drapedos, pero en prendas más fluidas, como los vestidos tipo túnicas roamanas, que se ciñen con cinturones. El gallego apuesta por una colección muy urbana, con mucha fiesta, respondiendo a una línea que él llama "casual refinado".
El diseñador ha sufrido en su presentación un
problema con la música. En su deseo de ser puntual, el desfile comenzó sin ella y después los técnicos pusieron una diferente a la elegida por Domínguez que, molesto, aclaró al público al finalizar el pase: "la música es el lenguaje de Dios y lo que nos han puesto no es de Dios".
José CastroLa riqueza de los tejidos es una de las características de la colección que
José Castro ha dedicado a "Aurora", el guacamayo azul y verde que formó parte de su vida 25 años y que le robaron.
Bimba Bosé durante un desfile en Cibeles (Efe)
En su exceso estético ha buscado recrear
la fauna y la flora del Amazonas, con extravagancia, color e impacto visual, pero a la vez no ha dudado en inspirarse en Michael Jackson, en sus guantes o en sus chaquetas. "No le tengo miedo a la mezcla, a la libertad, a
la explosión y al reciclaje", ha comenzado Castro, que ha creado pendientes con trozos de gafas, prendas con volúmenes de Balenciaga pero hechas con alarmas de las tiendas de Berska, o chaquetas enteras también de gafas.
Pero este reciclaje no puede llamar a engaño en una colección muy rica,
con abalorios bordados a mano, aplicaciones de "crystallized", lentejuelas sofisticadamente cosidas, telas con pan de oro y tejidos que reflejan un lujo total por el que es habitual que apueste este creador consolidado en París que ha presentado su segunda colección en Cibeles.
El
baño en esta primera jornada ha corrido a cargo de
TCN, con una colección inspirada en una
niña/mujer que resurge de los ochenta y superpone unas piezas en las que el biquini es protagonista y va acompañado de cortas cazadoras.
Con anterioridad a estos pases, los jóvenes creadores incluidos en
El Ego de Cibeles presentaron sus colecciones más alternativas, en las que hubo fusión de estilos vanguardistas con los más clásicos y escasas extravagancias. Entre estas propuestas destacó la del joven sevillano
Carlos Doblas, asistente de diseño de Daviddelfín, en la que reivindicó los 90.