La jornada de este lunes ha tenido como protagonistas los diseños de Andrés Sardá, Javier Larrainzar y Alma Aguilar. Pero quien ha captado toda la atención ha sido Elio Berhanyer, que ha celebrado sus ochenta años.
La jornada de este lunes ha tenido un protagonista indiscutible:
Elio Berhanyer que ha celebrado sus ochenta años con un desfile-homenaje. Un desfile al que no ha faltado ninguna de sus fieles clientas que han llenado las gradas, así como sus compañeros diseñadores, organizadores y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Rodeado de algunas de las modelos que a lo largo de su amplísima trayectoria han colaborado con él como Nieves Álvarez,
Judith Mascó, Helena Barquilla, Tammy, Esmeralda Martín, Mónica Boada o Regina Tarnow, Elio ha vivido uno de los momentos más emocionantes de las cincuenta ediciones de Cibeles cuando ha recorrido la pasarela entre aplausos y con todo el público en pie. Al final del recorrido, todo su equipo con lágrimas en los ojos aplaudía al maestro, que en 1962 presentó su primera colección.
Veterano de la moda española, que piensa seguir dedicándose a ella "porque es mi vida", en esta ocasión tan especial ha vuelto a reivindicar la
alta costura que ha llevado tanto a su colección deportiva con aires marineros como a los elegantes trajes de chaqueta y los de cocktail y de noche, de un solo color o estampados florales, con apliques de pasamanería y bordados. Sedas naturales, tafetas, encajes y crepes visten a la mujer más sofisticada, embellecida con joyas diseñadas también por Elio.
Andrés Sardá y su hija Nuria se inspiran en la estética de diferentes décadas, como los sofisticados 50, los cinematográficos 60, los luminosos 70 y los ultra sexys 80, para proponer atrevidos bikinis, bañadores y trikinis siempre conjuntados con sexys medias de ligueros, altas y originales botas -en ocasiones de tiras-, grandes gafas y atrevidos tocados, como los antiguos turbantes de baño.
Diseño de Andrés Sardá en Cibeles (Efe)
El
contraste de colores y materiales, un clásico de la marca, no defrauda tampoco en esta colección, en la que también se aplican materiales de vanguardia y un elaborado patronaje en su línea íntima en colores clásicos como el blanco y el negro, con incrustaciones de Swarovski que lanzan destellos en la noche, que combina con la transparencia de la gasa en blusones, pantalones o largos vestidos.
Además, Sardá recurre a los
aires marineros con sugerentes prendas de baño de rayas azules y blancas con detalles en rojo, así como en sus bikinis y bañadores de topos negros, blancos y amarillos y los estampados para vestir el día, mientras que para las fiestas nocturnas se decanta por los platinos y dorados, así como por ajustados vestidos y petos calados en negro.
Javier Larrainzar fue el diseñador más madrugador en la cuarta jornada de Cibeles, con un desfile que hizo que el buen tiempo regresara a la pasarela gracias a una
colección veraniega, alegre por la gama de colores utilizada y muy versátil.
Con prendas muy sencillas a la vez que elaboradas, el diseñador madrileño mostró dos líneas muy diferenciadas: una en telas enriquecidas con
detalles en oro y plata muy ceñidos y con transparencias, y otra de vestidos en gasa estampada aptos para ser utilizados en cualquier ocasión del día.
El verde, el pistacho y el coral son los colores utilizados por el modisto para su línea de
ajustados vestidos de raso, sin olvidar los elegantes blanco y negro en su línea de baño, siempre complementada con grandes pamelas y bolsos, así como en chaquetas y vestidos repletos de cortes que esculpen la anatomía de la mujer.
La propuesta de la madrileña
Alma Aguilar en Cibeles Madrid Fashion Week no sorprendió a nadie, al presentar una línea de vestidos
chic y romántica muy en su estilo, en colores eléctricos, contrastados y vivos, en los que va del rosa o verde fuerte al blanco o gris, dentro de una colección en la que sólo aparecen dos estampados: uno multicolor de flores y otro jaspeado en tonos grises.
Diseño de Javier Larrainzar en Cibeles (Efe)
Aguilar se inspira en un viaje reciente a la India para sacar al mercado
vestidos bohemios que evocan la India colonial inglesa del lujo exquisito y la tradición, con gasas sencillas pero muy trabajadas, en tejidos naturales como la seda y el algodón en casi todas sus expresiones: gasa, muselina, crepe, georgette y plumas naturales, en los que la diseñadora introduce bordados artesanales con cristal de roca y piedras semipreciosas.
La colección de
Roberto Torretta primavera/verano 2010 apuesta por una luminosa y celebrada feminidad. El diseñador presenta una colección de contrastes que conforman un look artificialmente descuidado a la vez que espectacular,
rebosante de naturalidad.
Torretta apuesta por
vestidos de fiesta con tejidos en los que predomina el algodón, la seda, el raso y la gasa. La paleta de colores se compone de
frescos grises, gama de azules, los malvas, colores champán y tierra. Además no se olvida de los clásicos colores neutros, el blanco y el negro.
La colección rinde tributo a un
cuerpo femenino, perfectamente ajustado como si se tratara de una segunda piel. Torretta envuelve a la mujer en vestidos de satén stretch de seda, reinventados a base de drapeados, jaretas y frunces en escotes y bajos.